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martes, 20 de septiembre de 2011

Un dolmen en la campiña


19/09 · 22:12 · Raúl Beltrán
Visita a la balsa
  Visita a la balsa
Las obras de construcción de la balsa de Cadimo, en plena campiña al norte de la capital, han sacado a la luz hallazgos arqueológicos de distintas épocas, algunos de gran importancia. Es el caso del un dolmen, que viene a confirmar que la línea divisoria de este tipo de enterramientos, a modo de cámara sepulcral, característico del bronce, el cobre, incluso del neolítico, estaba en esta zona de Jaén, explica el director del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica, Arturo Ruiz.

Este dolmen es el tercero que se encuentra en la provincia. Uno está en el paraje de Otíñar, otro en Úbeda y éste, que fue calificado ayer como el más importante de la Península Ibérica por el ingeniero jefe de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en Jaén, José Martín, cerca de Las Infantas.

Visitas en el futuro
Durante la visita, en la que también estuvo el subdelegado del Gobierno de España, Fernando Calahorro, y el delegado del Gobierno andaluz, Felipe López, a las obras de la balsa de Cadimo, que garantizará 15.000 hectáreas de regadío, se puso de manifiesto que la obra es también un hito desde el punto de vista arqueológico, ya que han aparecido restos de épocas como el Neolítico, el Imperio Romano o la Edad Media, además del dolmen, por lo que la intención es recuperar los hallazgos aparecidos para configurar una ruta ambiental en el futuro. Fernando Calahorro ahondó en esa idea y aseguró que estos descubrimientos permitirían que la balsa no sólo se utilizase para fines agrícolas, sino que también tenga usos turísticos y medioambientales. La balsa, que se encuentra al 40 por ciento de su ejecución, tendrá una capacidad de 20 hectómetros cúbicos, cuenta con un presupuesto de 60 millones de euros y aportará agua constante a 15.000 hectáreas de regadíos
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En Chiapas ubican restos de mamífero de la era del hielo


En Chiapas ubican restos de mamífero de la era del hielo
El mamífero herbívoro de más de cinco metros de altura; era lento, caminaba encorvado y convivió con el mamut y el diente de sable. Foto: El Heraldo de Chiapas
Organización Editorial Mexicana
19 de septiembre de 2011


Mariana Morales/El Heraldo de Chiapas

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- Los restos más completos de un mamífero gigante de cinco metros de altura que vivió en la era del hielo, se han hallado en la zona frailesca de Chiapas, situada sobre la depresión central. De acuerdo a los expertos, el centro de la entidad fue sendero para que esos animales distribuidos en Mesoamérica llegaran al vecino país del norte, hace más de 12 mil años.

Se trata del perezoso terrestre, cuyo nombre científico es Xenartha. Las más de 80 piezas fósiles halladas en condiciones adecuadas y que hoy se encuentran resguardadas en el Museo de la Paleontología de la ciudad, fueron encontradas en una sola zona, lo cual hace único el hallazgo, dijo a este medio el responsable de esa investigación presentada en una universidad pública de la entidad, Bruno Than Marchese.

El biólogo expresó que en otros estados del país también se han hallado restos sin embargo, han sido sólo uno o dos fósiles. Esos 80 fósiles hallados representan el 15 por ciento del total de huesos que el mamífero poseía antiguamente. Se trata de su diente, brazo y pierna derecha (los cuales casi están completos), ambas manos y varias vértebras de su cuerpo principalmente, explicó el experto en entrevista.

El mamífero herbívoro de más de cinco metros de altura, poseía un fémur de 87 centímetros, era lento, caminaba encorvado y convivió con el mamut, el diente de sable y el jaguar de la época. Gustaba por resguardarse en el bosque tropical y las praderas.

Tales restos fósiles se hallaron distribuidos en los municipios de Villa Flores, Villa Corzo y La Concordia. Aunque, en Veracruz y Tabasco también se ubican restos de ese animal. En el primero estado los resguarda una colección privada, en tanto que para Tabasco los resguarda el INAH.

Hoy esos fósiles son objeto de limpieza e identificación por expertos del museo de paleontología de la capital. No son expuestos a los visitantes debido a su importancia sin embargo, una réplica se ubica en una de las salas de dicho museo.
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Descubren piedra de 12 ángulos en las Chullpas de Sillustani


Moisés Barriga - mbarriga@epensa.com.pe
PUNO - 
A más de 500 años de haber sido descubierto, el complejo arqueológico de Sillustani sigue deslumbrando al mundo con nuevos e insólitos hallazgos que están siendo identificados por un grupo de arqueólogos que vienen efectuando trabajos de restauración de 10 chullpas.

Como parte de estas revelaciones se reconoció una piedra de 12 ángulos que fue empleada para la edificación que una chullpa rectangular que según el arqueólogo y director de este proyecto, Eduardo Arisaca Medina, no fue concluida por un posible enfrentamiento en los habitantes de este lugar con otra etnia invasora que paralizó estos trabajos.

"Puno también tiene su piedra de 12 ángulos, desconocemos el por qué esta información no fue difundida en su momento" comentó el arqueólogo quién realizará estos trabajos hasta el 31 de diciembre.

A lo anterior se suma el hallazgo de restos óseos de 5 personas adultas y 5 niños que están cubiertos de cerámica colla, vasos, platos, herramientas de trabajo, alimento y restos de animales (perro) al pie de la chullpa conocida como Lagarto.

"Los elementos hallados serán estudiados en el laboratorio para determinar su antigüedad, sexo entre otros indicios de los restos. Esto nos ayudará a tener una idea más clara de las evidencias encontradas que al parecer pertenecen a la época prehispánica entre los años mil 100 a mil 450 D.C" sustentó.

Asimismo dijo que es probable que con las excavaciones se hallen metales preciosos ya que los restos pertenecerían a personajes importantes de la época ya que están ubicados en un lugar privilegiado del cementerio Inka (chullpas) y que no fueron saqueadas por los huaqueros.
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Huellas de posibles diferencias en el modo de vida de neandertales y «Homo sapiens»


Las últimas excavaciones han proporcionado una serie de indicios que hacen creer a los arqueólogos que en Cova Eirós hubo dos tipos notablemente diferentes de ocupación humana durante el Paleolítico Medio -la época del hombre de Neandertal- y el Paleolítico Superior, un período en el que esta zona, como sucedía en el resto de Europa, ya estaba habitada solamente por el hombre de Cromañón u Homo sapiens, es decir, por nuestra especie.
Según explica Arturo de Lombera, en los niveles arqueológicos correspondientes al período neandertal se ha detectado una mayor densidad de materiales, tanto de industrias líticas como de huesos animales con señales de haber sido despiezados y consumidos. Estos materiales son menos numerosos en los niveles del Paleolítico Superior. Los investigadores piensan que ello puede deberse a que los neandertales ocuparon la cueva de una forma más estable, reiterada y prolongada que sus sucesores los Homo sapiens. «Al parecer, en el Paleolítico Medio la cueva se usó como campamento con más frecuencia y durante temporadas más largas, y eso explicaría que los materiales de esa época sean más abundantes que los del Paleolítico Superior, en el que las ocupaciones habrían sido más cortas y esporádicas», apunta el arqueólogo a este respecto.
Mayor movilidad
Estas diferencias, añade De Lombera, hacen suponer que las poblaciones nómadas del Paleolítico Superior que dejaron sus rastros en la cueva tenían una mayor movilidad geográfica que sus antecesores y que cambiaban más a menudo de lugar de habitación, lo que indicaría otro modo de vida y otras formas de aprovechar los recursos del territorio.
Para confirmar estas suposiciones, los investigadores deberán analizar más a fondo en el laboratorio los materiales arqueológicos recogidos en esta y en las anteriores campañas, así como realizar nuevos hallazgos que permitan ver con mayor claridad la aparente diferencia entre las formas de ocupar la cueva por parte de neandertales y cromañones. La posibilidad de comparar los modos de vida de ambas especies es precisamente uno de los mayores puntos de interés del yacimiento de Triacastela.
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Nuevos indicios de la presencia del fuego

20/9/2011
En esta cuarta campaña de excavaciones, los arqueólogos han seguido una estrategia diferente a la de años anteriores. Esta vez se duplicó la superficie excavada en el suelo de la cueva, lo que ha permitido obtener una gran cantidad de materiales similares a los ya conocidos anteriormente en este yacimiento y encontrar otros de diferente carácter, como la mencionada azagaya de hueso.
La ampliación de la excavación ha proporcionado también nuevos indicios de la presencia del fuego en el interior de la cueva, algo de lo que ya se tenía constancia en las anteriores campañas. «Hemos encontrado bastantes huesos quemados y restos orgánicos carbonizados que no proceden de incendios naturales -señala Arturo de Lombera-, aunque todavía no tenemos señales indudables de la existencia de hogares permanentes».
Diferentes períodos
Estos rastros de fuego se han localizado tanto en los niveles arqueológicos correspondientes a las ocupaciones del hombre de Neandertal como en los que pertenecen al período, más reciente, en que la cueva fue habitada por el Homo sapiens.
El uso del fuego por parte de los neandertales, según precisa el codirector de las excavaciones, es algo que está ya muy documentado en otros yacimientos estudiados con anterioridad en diferentes zonas de la Península y del resto del continente. Pero algunas de estas evidencias pueden destacar por su especial antigüedad, ya que una parte de estos restos carbonizados apareció en un nivel arqueológico datado en 118.000 años, el más primitivo de los que se localizaron hasta ahora en la cueva. «Es muy común encontrar huellas del fuego en yacimientos neandertales de 60.000 o de 50.000 años en adelante, pero ya es mucho más raro hallarlos en niveles arqueológicos tan antiguos como este, así que estos hallazgos pueden tener bastante relevancia en el contexto del conjunto de la Península», comenta De Lombera.
Los investigadores confían en encontrar en futuras excavaciones algún testimonio seguro de la presencia de hogares dentro de la gruta. «Ya tenemos la certeza de que estos restos carbonizados no fueron a parar accidentalmente al interior de la cueva y que no se deben a incendios producidos en el exterior, pero para demostrar que hubo hogares hace falta tener unas pruebas más concluyentes», señala el arqueólogo.
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viernes, 16 de septiembre de 2011

Hallan en Cáceres las herramientas paleolíticas mejor conservadas de Europa


Cáceres, 16 sep (EFE).- El grupo de investigación "Primeros Pobladores" de Extremadura ha encontrado en la Cueva de Santa Ana de Cáceres 20 bifaces y lascas utilizadas en el Paleolítico como objetos cortantes, y unos ejemplares que presentan el mejor estado de conservación de los hallados en Europa.
Así lo ha afirmado hoy el director de las excavaciones, Antoni Canals, en una rueda de prensa que ha ofrecido en Cáceres y en la que ha comparecido en compañía del alcalde de Malpartida de Cáceres, Alfredo Aguilera.
Las piezas conservan las trazas de uso, equivalentes a las huellas que dejaron los homínidos en su manipulación, lo que permite determinar el uso que tuvo cada pieza.
Este rasgo es imposible de determinar en el 99 por ciento de los casos por la erosión, ha agregado.
El arqueólogo ha explicado que el hallazgo aporta gran cantidad de información en torno a la cultura y las costumbres de los primeros pobladores del sureste peninsular, algo que permite apreciar la evolución tecnológica que se experimentó a lo largo de 800.000 años.
Según ha concretado, el buen estado de conservación de los materiales, especialmente de las industrias líticas, permite el estudio de sus filos, para conocer las herramientas trabajadas, el sentido del desgaste en el uso de las herramientas y la reconstrucción de los gestos de los homínidos.
Así, estos elementos convierten a Cáceres en uno de los espacios culturales "más antiguos" de la Península Ibérica, con la evidencia de piezas y elementos de civilizaciones y culturas asentados en este lugar desde hace 800.000 años, ha apuntado Antoni Canals.
Los trabajos de datación cronológica de estas piezas, que permitirán conocer su edad exacta, se realizarán en el Instituto de Paleontología de París.
Estas son las conclusiones que se han obtenido del XII Campo de Trabajo Internacional "Primeros Pobladores", en la que 25 jóvenes venidos de ocho países diferentes han realizado trabajos arqueológicos en el yacimiento al aire libre "El Millar" y en Santa Ana, situado en el interior del campamento militar del Centro de Formación de Tropa (CEFOT) de Cáceres.
En el caso de Santa Ana, la intervención arqueológica se ha centrado en continuar los trabajos iniciados en campañas anteriores, para agrandar la superficie excavada, y asegurar el "retanqueo" de los estratos excavados.
También han permitido realizar tomas de muestras para los estudios paleontológicos, principalmente el estudio de los pólenes fósiles, explica la organización.
Por su parte, en "El Millar" se ha desarrollado la Escuela de Arqueología de campo, que el equipo de "Primeros Pobladores" pone a disposición de los jóvenes y profesionales que desean perfeccionar sus conocimientos sobre la arqueología del Pleistoceno.
Así, en este espacio, situado junto al ría Salor, se abordan cuestiones sobre metodología, geología y técnicas.
En este yacimiento se han hallado más de 6.000 herramientas talladas en piedra, principalmente de cuarzo, aunque la que presenta más riqueza es la de Santa Ana.
En su intervención, el alcalde de Malpartida de Cáceres ha hecho referencia al convenio entre el ayuntamiento de esta localidad, situada a pocos kilómetros de la ciudad, con el equipo de "Primeros Pobladores" para ceder a los científicos e investigadores las instalaciones necesarias para que continúen su labor.
Como contrapartida, ha apuntado el alcalde, la localidad desea que todos los hallazgos sean difundidos y la sociedad conozca el patrimonio arqueológico de este entorno.
La residencia del campo de trabajo, que finalizará el 18 de septiembre, está ubicada en los albergues de San Isidro de Malpartida y los jóvenes han tenido la oportunidad de desarrollar labores de documentación, catalogación de materiales, para su traslado al laboratorio. EFE
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Hallan dos tumbas de época romana durante las obras del AVE en Antequera



Una de las tumbas romanas que se han encontrado.| ELMUNDO.es
Una de las tumbas romanas que se han encontrado.| ELMUNDO.es
  • Tienen signos de haber sufrido expoliación hace años
Un par tumbas de época romana que podrían corresponder al siglo IV después de Cristo han sido halladas en el transcurso de las obras del AVE Bobadilla-Granada, a su paso por Antequera.
El hallazgo se encuentra a escasos metros de la Villa Romana de la Estación, por lo que podría tratarse de un complemento mortuorio a este yacimiento, según ha informado a Efe la concejala de Patrimonio, Eugenia Acedo.
"Las tumbas se terminaron de excavar este jueves por la mañana, siendo el arqueólogo responsable Miguel Crespo, junto a técnicos de la Junta de Andalucía y con el apoyo del arqueólogo municipal, por lo que sabemos que el patrimonio que se descubra no corre riesgo", ha señalado Acedo.
Las tumbas tienen paredes de ladrillo y arenisca y tienen signos de habersufrido expoliación hace años, al encontrarse en una zona superficial.
Según Acedo, "de momento se va a hacer el informe técnico para obtener todos los detalles y conocer si podría haber más restos, la época exacta y el valor que tiene".
El hallazgo se ha realizado en el lugar donde está proyectada la futura estación del AVE de Antequera en esta línea de Alta Velocidad.
Fomento aprobó hace unos meses la licitación de las obras de plataforma de vía del primer tramo de los cuatro que componen la nueva variante de Loja de la línea de Alta Velocidad entre Antequera y Granada, con un presupuesto de 46,7 millones de euros.
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Un asentamiento de finales de la Edad de Bronce, junto a la iglesia de Arrúbal


                                                                 
Un asentamiento de finales de la Edad de Bronce, junto a la iglesia de Arrúbal

Aspecto actual del hallazgo arqueológico descubierto en junio junto a la iglesia de Arrúbal. :: DANIEL JARRETA


Esta semana se presentó el informe del hallazgo, que salió a la luz durante las obras del albergue de peregrinos y de la casa parroquial 

16.09.11 - 02:42 - 


«Un pueblo más antiguo de lo que a primera vista puede parecer». Así reza la página web del Ayuntamiento de Arrúbal, y no se equivoca. La fundación del municipio, hasta ahora datada en la 'Parietes Rubras' de la época romana, va a tener que desplazarse unos cuantos siglos atrás a raíz del descubrimiento de los restos de un asentamiento prehistórico.
La popularización del Camino del Ebro (el GR-99) ha provocado que cada vez sean más los caminates que atraviesan las calles de Arrúbal. Ante esta situación la alcaldesa se decidió a construir un albergue y, ya de paso, una casa parroquial. En el trascurso de las obras de edificación, apareció detrás de la iglesia una serie de muros que contenían, junto a su base, varios orificios practicados en el suelo. «No cabe duda de que se trata de un asentamiento de finales de la Edad de Bronce-principios del Hierro», asegura Beatriz Irulegui, la arqueóloga que se ha encargado de su estudio. La experta duda en señalar si el hallazgo corresponde a una cabaña o a una empalizada que hubiera servido de protección a una hipotética aldea.
Las obras cerca de la iglesia, al ser esta un bien patrimonial protegido y susceptible de albergar dentro y fuera elementos históricos, requieren de la supervisión de un arqueólogo; es una condición que impone la Comisión de Patrimonio de la Consejería de Cultura. «Cada vez que se removía la tierra yo estaba presente», afirma Irulegui.
El descubrimiento no supera los cinco metros cuadrados, aunque podría ser de mayor extensión. Es imposible comprobar por el momento su largura dado que justo al lado se encuentra una cochera de propiedad privada. La alcaldesa de Arrúbal, María Nieves San Pedro, confiesa que no es la primera vez que aparecen restos antiguos en el entorno de la iglesia. «Arrúbal es un municipio fértil para la arqueología», dice. Y pone como ejemplo que al levantar el suelo del templo surgió lo que con toda seguridad era los cimientos de otra iglesia anterior, mucho más antigua.
No se va a seguir excavando
El muro prehistórico salió a la luz durante el pasado mes de junio. A partir de entonces comenzó el trabajo de campo y la elaboración de un informe con el objetivo de acotar la importancia y la época prehistórica a la que pertenece el hallazgo. «El proceso que se lleva a cabo en estos casos incluye «la recogida de muestras, su lavado, inventariado y estudio posterior», informa la arqueóloga. «Después se hará un seguimiento, aunque de momento no se va a seguir excavando», concluye Beatriz.
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