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viernes, 14 de octubre de 2011

La villa romana de La Sagrera pierde su vida milenaria a los pies del AVE


RESTOS HISTÓRICOS EN EL NORTE DE BARCELONA


Al otro lado del yacimiento, el hormigón de un vial de acceso a la estación cubre el norte del recinto

Derribados los muros de la zona termal una vez que los arqueólogos se han llevado el único mosaico

Viernes, 14 de octubre del 2011ImprimirEnviar esta noticiaAumentar/ Reducir texto
RAMON COMORERA
BARCELONA
Esta es la crónica de una muerte, aunque lenta y por entregas, realmente anunciada desde hace más de un mes. Por los responsables políticos del patrimonio cultural de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona y también por arqueólogos y académicos expertos en el mundo antiguo, si bien en el caso de alguno de estos con más resignación que convicción. El avanzado deceso, sin embargo, no es por ello menos doloroso para numerosos vecinos de unos barrios que ahora saben que tienen mucha historia bajo sus pies y que lamentan que solo se conserve una pequeña parte, y no in situ, mientras el resto quede en los libros o en el mundo virtual. La extensa villa romana descubierta en las obras del AVE en La Sagrera, junto al puente del Treball Digne, se redujo ayer de forma notable. Personal de las excavaciones derribó muros de la zona termal del sur, mientras que el hormigón del vial de acceso a la estación acabó de tapar el sector del norte.
Los restos de la villa romana de La Sagrera desaparecen poco a poco para dejar paso al AVE. MÒNICA TUDELA
zoomVarios trabajadores derriban, ayer, con martillos neumáticos los muros de la piscina fría de la zona termal de la villa romana de La Sagrera.
Varios trabajadores derriban, ayer, con martillos neumáticos los muros de la piscina fría de la zona termal de la villa romana de La Sagrera. JOAN CORTADELLAS

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Información publicada en lapágina 36 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 14 de octubre de 2011VER ARCHIVO (.PDF)
En pocas horas, la vida milenaria, aunque enterrada durante muchos siglos, de la que fue una «señora villa», según la gráfica descripción de Isabel Rodà, directora del Institut Català d'Arqueologia Clàssica con sede en Tarragona, cambió su perfil y perdió contenido. Las excavaciones, sin embargo, siguen según las previsiones, informaron fuentes del ayuntamiento que las dirige a través del Museu d'Història de Barcelona (Muhba). Añadieron que los trabajos durarán todavía algún tiempo, especialmente en el extremo sur. Aquí se actuará ahora en un nivel inferior una vez eliminadas las partes más modernas y superficiales.
MÁS PROFUNDIDAD / Una semana después de que una excavadora de doble pala derribara y explanara lo que quedaba de la zona norte del yacimiento, cubierta ya de cemento, varios trabajadores demolieron ayer, en este caso de forma manual y con martillos neumáticos, parte del recinto termal del sur. Esta labor de «desmontaje», según el lenguaje de los técnicos, forma parte del proceso de extracción de los elementos de valor y de la posterior documentación del conjunto, y permitirá seguir las excavaciones a mayor profundidad, después, claro está, de la desaparición definitiva de las estructuras vistas hasta ahora.
Los responsables del patrimonio histórico, tanto de la Conselleria de Cultura, que tiene la última palabra en la preservación de cualquier yacimiento, como del ayuntamiento y del Muhba, decidieron en septiembre que el conjunto arqueológico no se conservaría en La Sagrera por tener «valor documental pero no patrimonial». Dos meses después de iniciarse en julio las excavaciones, aunque sin informar de ellas públicamente hasta que este diario reveló a principios de septiembre los trabajos, y cuando incluso se había autorizado ya que las obras del vial avanzaran otro tramo y cubrieran el norte de la villa, la Administración explicó que los 1.100 metros cuadrados del recinto se taparían.
Los arqueólogos han completado la extracción por partes del único mosaico descubierto en la villa y lo han trasladado a las instalaciones del Muhba en la Zona Franca para su restauración. Igualmente se han llevado hasta allí restos de cerámica y objetos metálicos, que han permitido establecer una primera cronología de la villa según la cual fue utilizada como mínimo del siglo I al V.
VARIOS FRAGMENTOS / Los expertos han destacado que el mosaico es discontinuo ya que está roto en varios fragmentos por la acción de arados y otras herramientas agrícolas que en los últimos siglos trabajaron la tierra que lo cubría. El pavimento ornamental recuperado mide 30 metros cuadrados y podría llegar a los 50 bajo el talud del puente del Treball Digne que ahora lo cubre. Dentro de unos seis meses, cuando se derribe este puente por el avance de las obras de la macroestación, se podrá excavar la zona done se produce la posible continuación.
La responsable de restauración del servicio de Arqueología del Muh-
ba, Montserrat Pugés, dijo el día que se inició el traslado del mosaico que la villa podría ser mucho mayor y que quizás tiene más pavimentos. La rehabilitación de la parte descubierta durará cuatro meses. En el futuro, el mosaico volverá a La Sagrera, según piden los vecinos y avanzó el teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana, aunque el lugar está por decidir.
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Hallan edificios residenciales estilo puuc



Credito:
Redacción
Durante la ampliación de la carretera federal 180 Mérida-Campeche, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) localizaron cinco edificios residenciales tipo palacio, de piedra labrada estilo Puuc, que se piensa fueron habitados por la elite maya debido a su rica ornamentación, los cuales serán restaurados y conservados in situ.
Las estructuras poseen grandes plataformas asociadas a escalinatas, cuartos abovedados, muros de mampostería, pisos de estuco, además de elementos domésticos, como chultunes (recipientes para la captación de agua) y grandes metates para la molienda, por lo que se considera que son parte del área residencial de la Zona Arqueológica de Oxkintok, localizada a sólo 2 km del área.
Debido a la magnitud e importancia de estas antiguas construcciones, que corresponden al periodo Clásico Tardío (600 a 900 d.C.), se acordó su conservación mediante un acuerdo al que llegaron la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el INAH, que convinieron en acotar la carretera mediante la reducción del camellón central y el derecho de vía, ya que las estructuras se encuentran justamente en esta área.
La arqueóloga Eunice Uc González, al frente de los trabajos de salvamento arqueológico, detalló que la carretera mantendrá los cuatro carriles (dos de ida hacia Campeche y dos de regreso hacia Mérida) previstos originalmente. “Ambos lados de los carriles tienen un derecho de vía, es decir, un tramo de alrededor de 14 metros por lado, que es donde se ubican las estructuras prehispánicas, por lo que la opción que permitiría conservarlas era mediante la reducción del camellón central y del derecho de vía”.
La especialista del INAH en Yucatán expresó que estos hallazgos se dieron durante los trabajos del quinto y último tramo de la carretera, que abarca 62 km desde la ciudad de Mérida hasta los límites con el estado de Campeche. Estos edificios forman parte de un conjunto de 55 estructuras mayas detectadas, de diferente forma y función, que van desde montículos simples y nivelaciones, hasta las residenciales tipo palacio, de las que se recuperó toda la información y se hizo el registro correspondiente.
“Las estructuras tipo residencial que conservaremos son las registradas como 12, 22, 24 y 25, además de la 11, que forma parte de un complejo habitacional ubicado en un sitio geográficamente estratégico, entre el umbral del Puuc o sierrita y la planicie o chakan, que caracteriza a la mayor parte del estado de Yucatán”.
La arqueóloga comentó que esta falla geográfica es conocida por los pobladores de la región como ni’puuc, ya que hace referencia al extremo de la cordillera. Dicha estructura 11 era un pequeño basamento que posiblemente soportaba una construcción de material perecedero; presenta esquinas remetidas, cuerpos en talud y escalinatas proyectadas, que recuerda construcciones de la zona del Petén, similares a edificios de Oxkintok que se remontan desde finales del Clásico Temprano (300 a 550 d.C.) hasta principios del Clásico Tardío (550 a 700 d.C.).
“Dicha edificación ha sido desmantelada para ser reubicada en otro sitio, probablemente en el camellón mismo, que es bastante ancho, o en otro espacio aledaño, explicó la especialista.
Indicó que las demás edificaciones halladas son muy grandes y voluminosas, en particular la 12 y la 22, que tienen muchos elementos ornamentales, poco comunes en los asentamientos donde vivía el resto de la población, con techos perecederos.
Añadió que estos edificios tienen muros de piedra labrada al estilo Puuc, que se caracteriza por ser una piedra pequeña de color rosado, perfectamente tallada; además, los cuartos tienen pisos estucados y techos abovedados, en buen estado de conservación en general.
La especialista destacó que en la estructura 22 han recuperado alrededor de 40 entierros con ofrendas asociadas, en las cuales hay elementos de concha —como pectorales— y jade. “Los personajes tenían los dientes limados, como ocurría con la elite, por lo que pensamos que las personas que vivieron ahí pertenecían a este grupo social. Todavía estamos excavando esta estructura, por lo que es posible que salgan más entierros”.
Los entierros —dijo Eunice Uc— fueron depositados en cistas o cajones de piedra rectangulares perfectamente labradas. “Los esqueletos estaban fragmentados debido a la poca profundidad del suelo, lo que facilita la intromisión de roedores, tuzas, armadillos, ratones, que van rompiendo las osamentas. Sin embargo, los huesos largos estaban muy bien conservados, también se encontraron dos cráneos completos, así como vértebras, partes de mandíbulas, dientes, en fin. En las otras estructuras no hemos encontrado tantos entierros, aunque en total, suman más de 100”.
La especialista indicó que también se encontraron maquetas de piedra caliza de 40 cm de altura por 20 de ancho, de edificios que se planeaban hacer. Una es una casita con su entrada y su techo de piedra, y la otra es una pirámide con sus cuerpos escalonados, alfardas, escaleras y una estructura circular en la parte superior.
Asimismo, hay vasijas con policromía de los tipos Sierra rojo, Tituc anaranjado polícromo y Pizarras. “Hay alrededor de 150 piezas completas, desde etapas muy tempranas, del Preclásico Superior (150 a.C. a 300 d.C.), hasta el Clásico Temprano (300 a 600 d.C.) y Clásico Tardío (600 a 900 d.C.). Algunos son platos con figuras que hacen referencia a la mitología maya, también hay vasijas con glifos, una de las cuales podría haber sido una pincelera”.
Otro de los elementos hallados en las plataformas de estas estructuras son los chultunes (recipientes para captar agua), de formas diversas, tanto circulares como en forma de botella. “Estos reservorios comúnmente están estucados y algunos suelen tener elementos que se asocian al agua, como tortugas o sapitos. Ahí se captaba el agua de lluvia y se utilizaba para cuestiones domésticas”.
Indicó que las otras estructuras, 24 y 25, son más modestas y menos voluminosas, de la misma elite. También tienen muros revestidos con piedra labrada, techos de bóveda y pisos estucados, pero no son tan grandes como la 12 y 22, y la 11, que al estar en una elevación natural, se veía imponente porque era la última construcción de la serranía.
La arqueóloga Eunice Uc González está al frente del equipo de trabajo que se conforma por el jefe de campo y cinco arqueólogos más, que trabajan desde 2009 en esta carretera. El trazo fue dividido en cinco tramos, siendo éste último, que va del Puente Maxcanú a Campeche, donde se hallaron las estructuras.
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jueves, 13 de octubre de 2011

Un cesto de hace 2.400 años, en cala Binissafúller



Amics del Museu de Menorca realiza unas excavaciones en el pecio, que data de finales del siglo V o inicios del IV a.C.
Restos de una cesta de esparto - octavi pons/xavier aguelo
Las excavaciones arqueológicas realizadas por Amics del Museu de Menorca en el pecio de la cala de Binissafúller, en Sant Lluís, han permitido recuperar un cesto de esparto y varias ánforas que contenían vino, además de otras cerámicas finas, que transportaba el barco fenicio o púnico que se hundió hace 2.400 años en la citada cala. La actuación arqueológica permitirá profundizar en el conocimiento de la arquitectura naval de la embarcación, según asegura el arqueólogo Octavi Pons, codirector de las excavaciones junto con Xavier Aguelo.

Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento submarino de la cala de Binissafúller, realizadas entre el 13 y 28 del pasado mes de septiembre, se han centrado en una zona del yacimiento con un gran potencial arqueológico. Así, los trabajos permiten confirmar que al menos una parte de las ánforas que transportaba el barco contenía vino, al haberse recuperado el mes pasado otros cuatro recipientes cerámicos con semillas de uva en su interior.

 Junto a las ánforas de boca plana, también se han recuperado cerámicas más finas como platos, jarras y tazas que proceden de Eivissa y del centro del Mediterráneo occidental. De momento se desconoce si estas cerámicas formaban parte de la mercancía que transportaba el barco o, por contra, se trata de la vajilla utilizada por la tripulación del mismo. El estudio de estos objetos ayudará a concretar aún más la cronología del pecio, que a tenor de los datos con los que se cuenta en la actualidad, es de finales del siglo V a.C. o principios del siglo IV a.C. según señala Octavi Pons.

Aparte de los materiales cerámicos, destaca el hallazgo del primer cesto en un yacimiento submarino en la Isla. Se trata de un cesto de esparto, con un diámetro de unos 40 centímetros, y que presenta como asa un trozo de madera maciza y de forma cilíndrica. El cesto y la porción de arena pegada al mismo han sido enviados al Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena para analizar su contenido y llevar a cabo la posterior restauración de la pieza.

Pons señala que los trabajos han permitido descubrir cuatro metros cuadrados más de la estructura del barco, que conectan con la planimetría levantada durante las excavaciones realizadas entre 1975 y 1977. Destaca la localización de una cuaderna en su posición original, lo que permitirá estudiar el sistema de cosido utilizado para construir la embarcación. Se sabe que es un barco fenicio o púnico, cuya arquitectura naval está relacionada con el barco de Mazarrón (650 a.C.), en Murcia.

Las semillas encontradas en el interior de las ánforas y las lengüetas y mortajas recuperadas del pecio han sido enviadas para su análisis a la Universitat Autònoma de Barcelona.

Las excavaciones han sido financiadas con fondos del Plan Nacional para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático del Ministerio de Cultura.
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miércoles, 12 de octubre de 2011

Descubren en Alemania el dinosaurio mejor conservado de Europa


12-10-2011 / 16:30 h
Berlín, 12 oct (EFE).- Un equipo científico internacional anunció hoy el descubrimiento en Alemania del dinosaurio mejor conservado de Europa, el fósil de una cría de un año de 72 centímetros de una especie bípeda carnívora que vivió hace 135 millones de años.
El hallazgo es una "sensación científica", ya que las crías de dinosaurio son extremadamente raras y en este ejemplar se han encontrado restos de piel e incluso pelo, aseguró Oliver Rauhut, comisario de la Colección de Paleontología y Geología de Baviera y jefe del equipo.
En la excavación de la ciudad de Kelheim (Sur de Alemania) este equipo científico ha logrado recuperar el 98 por ciento del cuerpo de este dinosaurio fosilizado, cuando otros hallazgos paleontológicos considerados muy completos apenas llegan al 80 por ciento.
El dinosaurio encontrado pertenece a una especie sin nombre del suborden de los terópodos (Theropoda), igual que el conocido y temible tiranosaurio.
Los ejemplares de este suborden vivieron desde el Triásico superior hasta el Cretácico superior (entre hace 228 y hace 65 millones de años) y se caracterizaban por su alimentación carnívora y su forma bípeda de desplazamiento.
A pesar de que los terópodos se extendieron por todos los continentes, hasta el momento los científicos han encontrado escasos restos fósiles completos de la especie.
Los trabajos del equipo de paleontólogos han durado cerca de dos años y Rauhut espera preservar en Alemania el cuerpo fosilizado de este dinosaurio. EFE
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Descubren los fósiles de roedores más antiguos hasta la fecha en Perú


MADRID, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -
   En un paseo literal a través del tiempo a lo largo del río Ucayali, cerca de Contamana, en Perú, un equipo de investigadores ha descubierto fósiles de roedores de por lo menos, 41 millones de años, lo que los convierte en los más antiguos encontrados en América del Sur.
   Los restos, en su mayoría dientes, muestran que estos animales están estrechamente relacionados con los roedores africanos, lo que confirma la hipótesis de que los roedores de América del Sur eran originarios de África, afirma el doctor Darin Croft, profesor de anatomía en la Case Western Reserve University, en Estados Unidos, y miembro del equipo de investigación.
   Este descubrimiento apoya la idea de que estos roedores llegaron por el norte y se extendieron hacia el sur; los roedores son del suborden Caviomorpha, grupo que incluye a roedores vivos hoy en día, como cobayas, chinchillas y erizos. El nuevo hallazgo, que describe tres nuevas especies, ha sido publicado en 'Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences'.
   El doctor Pierre-Olivier Antoine, profesor de paleontología en el Instituto de Ciencias Evolutivas de la Universidad de Montpellier, en el sur de Francia, pidió al doctor Croft, paleontólogo especializado en evolución de los mamíferos, unirse a su equipo de científicos de Francia, Alemania, Perú y Panamá.
   El equipo visitó por primera vez la región peruana en 2008, después de estudiar la descripción del área escrita en 1948 por el profesor de Harvard, Bernhard Kummel. Kummel menciona fósiles a lo largo del río Ucayali, un importante afluente del Amazonas, pero el equipo no encontró ninguna evidencia de que alguien más lo hubiese constatado. Durante tres viajes, realizados entre 2008 y 2010, el grupo encontró fósiles en una parte del río que quedaba al descubierto cuando el nivel del agua era bajo. La edad mínima de los fósiles fue datada en 41 millones de años, utilizando el sistema argón-argón.
   La edad de los fósiles es apoyada por estudios genéticos de roedores africanos y sudamericanos, que muestran que los animales comparten un origen común, y estiman que los roedores llegaron a América del Sur durante el Óptimo Climático del Eoceno Medio, hace unos 40 millones de años. En ese momento, según otros científicos, un roedor africano, sobre una balsa formada por vegetación, podría haber alcanzado el noreste de Brasil en una o dos semanas.
   Las nuevas especies son más pequeñas que casi todos los roedores caviomorfos actuales: Contamanensis Cachiyacuy, llamado así por la región de Contamana, tenía el tamaño de una rata pequeña; y Maquiensis Canaanimys, el nombre de la localidad específica donde se hallaron los fósiles, y Cachiyacuy kummeli, llamado así por Kummel, eran del tamaño de un ratón de campo.
   Según Croft, mientras que lugares como la Patagonia han sido bien estudiados, se han encontrado relativamente pocos yacimientos de fósiles en el resto de América del Sur, especialmente en las zonas más tropicales; y añade que todavía existen una gran cantidad de fósiles por descubrir.
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Paleontólogos argentinos hallaron el fósil de ballena más antiguo del mundo



Lo encontraron en la isla Marambio, Antártida. Se trata de un cetáceo de 49 millones de años, un arqueoceto perteneciente al grupo "basilosáurido" que dio origen a las ballenas y delfines de hoy en día.


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EL FÓSIL DE UNA BALLENA FUE HALLADO POR CIENTÍFICOS DEL CONICET Y DEL INSTITUTO ANTÁRTICO EN LA ISLA MARAMBIO. FOTO: TÉLAM

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Científicos argentinos dieron a conocer hoy el hallazgo de los restos de una ballena de 49 millones de años, descubrimiento que tomó gran relevancia debido a que representa el registro más antiguo que se conoce hasta el momento en el mundo acuático.
Se trata de un arqueoceto perteneciente al grupo "basilosáurido", que dio origen a las ballenas y delfines de hoy en día.
El director nacional del Antártico, Mariano Mémolli, y el director del Proyecto de Paleontología de Vertebrados de la Antártida, Marcelo Reguero, brindaron una conferencia en la sala de Prensa de Tecnópolis con la participación del canciller, Héctor Timerman, y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao.
El especimen, cuyo descubrimiento tuvo lugar en la isla Marambio, Antártida, representa un eslabón importante en la cadena evolutiva de los cetáceos, ya que evidencia la transformación de ejemplares semi-acuáticos en acuáticos.
A diferencia de los cetáceos modernos, tienen aletas posteriores bien desarrolladas y miembros primitivos de adaptación hacia la vida marina a modo de patas digitadas, pero con dedos unidos entre sí.
Los restos corresponden a la mandíbula del ejemplar, un adulto de entre seis a siete metros de largo.
Por el desgaste de los dientes, se estima que era un gran predador y consumía pingüinos, entre otras especies. Durante la conferencia, el ministro Barañao destacó la presencia en la Antártida de una misión científica.
"El Ministerio de Ciencia y Tecnología financia proyectos científicos, entre otras cosas la paleontología; y considera a la soberanía como la presencia científica tecnológica en el continente blanco", afirmó.
Por su parte, el canciller Timerman definió a la Argentina como "un país con vocación antártica".
Actualmente, la mandíbula y otros restos menores del arqueoceto se encuentran en preparación y restauración final en los laboratorios del CENPAT, Puerto Madryn.
Fuente: NA
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Puente Tablas ya tiene puerta

GINÉS DONAIRE - Jaén - 12/10/2011



El oppidum o ciudad ibera de Puente Tablas (Jaén) no para de arrojar luz. La segunda intervención realizada este año por el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAAI), con sede en la Universidad de Jaén, ha dejado al descubierto la puerta sur del oppidum, la única entrada conocida por ahora y una de las pocas puertas ibéricas excavadas en Andalucía.

La puerta sur de Puente Tablas, una urbe fortificada, es la primera conocida de esta ciudad y tiene como característica que no conoció la romanización, por lo que es una puerta exclusivamente ibera. Según señaló el director del CAAI, el arqueólogo Arturo Ruiz, la puerta se levantó en el siglo VII antes de Cristo, cuando se fortificó por primera vez el lugar y se construyeron dos bastiones que en paralelo trazaron un camino de algo más de 14 metros que atravesaba la fortificación con un ancho continuo de casi cuatro metros. En el interior, a la derecha de la puerta, el CAAI ha descubierto restos constructivos de una serie de espacios del siglo IV antes de Cristo, todavía por definir, cuyos muros conservan aún el revoco de cal. La puerta se mantuvo con sucesivas adecuaciones del pasillo de acceso hasta bien avanzado el siglo IV antes de Cristo, cuando el oppidum se abandonó.
Algún tiempo después, el lugar se volvió a ocupar. Los nuevos habitantes, explica Ruiz, decidieron cambiar el modelo de entrada porque uno de los bastiones había sufrido un fuerte proceso erosivo; así que desmocharon el otro bastión y, con un ligero desvío de la anterior puerta, construyeron una nueva, acortando la longitud del pasillo hasta los tres metros y reduciendo su ancho hasta los dos metros.
Todavía hoy se conservan los goznes de la puerta al inicio del pasillo y seguramente los restos de carbón recogidos aclararán en el futuro el tipo de madera de la que estaba hecha. "Además de esta puerta sur, que es la que mira hacia La Guardia, donde habría seguramente otro oppidum importante, seguramente habrá más puertas, como una norte que comunicaría con Iliturgi y Cástulo", explicó ayer sobre el terreno Ruiz, que ha dirigido los trabajos junto a los profesores Manuel Molinos y Eva Montes.
La intención del CAAI es poner en valor el yacimiento de Puente Tablas, con el centro de recepción a la entrada, y luego contar con una serie de puntos que sean visitables como el palacio y las casas. "De esta manera, el visitante tendrá un mayor conocimiento sobre lo que es un oppidum en Andalucía", aseguraba Arturo Ruiz.
El CAAI ha realizado durante este año dos intervenciones en el yacimiento de Puente Tablas, ambas enmarcadas en el plan turístico Viaje al Tiempo de los Iberos, que promueven la Diputación de Jaén y la Consejería de Turismo. Una campaña anterior propició la excavación del palacio del príncipe de Puente Tablas, convirtiéndose así en el primer edificio aristocrático de estas características hallado en Andalucía.
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