La Comunidad de Madrid abrirá al público como yacimiento visitable el "valle de los neandertales". |
El vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte, Ignacio González, presentó hoy uno de los hallazgos paleontológicos más importantes en la Comunidad de Madrid en los últimos años: cuatro dientes de un menor de unos dos años y medio que vivió hace más de 40.000 años, lo que supone el primer niño neandertal que aparece en la región. El vicepresidente también anunció que se ha terminado el proceso de compra de la práctica totalidad de los terrenos del Calvero de la Higuera como primer paso para la creación de un yacimiento visitable en este lugar que facilite el conocimiento de esta zona a todos los madrileños y visitantes de la región. El descubrimiento ha tenido lugar en los yacimientos del Calvero de la Higuera, en Pinilla del Valle, donde se está desarrollando la X campaña de excavaciones. Las piezas, perfectamente conservadas y aparentemente de un mismo Homo neanderthalensis –tal vez una niña, a la que los investigadores han bautizado como ‘Lozoya’, en homenaje al río que baña este valle- han sido localizadas en el yacimiento denominado Cueva Des- Cubierta, en el que también se han encontrado diversos restos paleontológicos y de industria lítica (herramientas fabricadas en piedra). González destacó que “los resultados que hoy se dan a conocer y que son fruto de diez años continuados de trabajo ponen de manifiesto una vez más el compromiso de la Comunidad de Madrid con la investigación científica”. “Desde el primer momento hemos respaldado el trabajo de científico, hemos escuchado sus peticiones y atendido a las directrices de la propia investigación”, señaló. La actual campaña de excavaciones en Pinilla del Valle está siendo muy rica en hallazgos, tal y como se desprende del balance provisional presentado hoy en los propios yacimientos por Ignacio González, y por los tres directores de las excavaciones: el paleoantropólogo y director del Centro de Investigación UCM-ISCIII sobre Evolución y Comportamiento Humanos y codirector de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga; el arqueólogo, director del Museo Arqueológico Regional y codirector de las excavaciones en Oldupai Gorge, Enrique Baquedano, y el geólogo y vicedirector del CENIEH, Alfredo Pérez-González. Al acto también ha asistido la alcaldesa de Pinilla del Valle, Gema Ramírez, así como otros ediles de la zona. Antigüedad superior a 40.000 años Los investigadores han explicado que aún es pronto para poder concretar la datación de los dientes hallados, pero sí han avanzado que la antigüedad será superior a los 40.000 años, puesto que han aparecido asociados a restos fósiles de Stephanorhinus hemitoechus o rinoceronte de estepa, que se extinguió hace 40.000 años. Asimismo, en esta misma cueva han seguido apareciendo multitud de restos de fauna pleistocena, como el uro o Bos primigenius, antepasado del actual toro, así como industria lítica. Estos nuevos hallazgos convierten al Calvero de la Higuera en único en toda la Comunidad de Madrid, porque los tres yacimientos con restos fósiles de homínidos anteriores a nuestra especie se encuentran aquí, a escasos metros de distancia los unos de los otros. En Cueva del Camino aparecieron dos molares en los años 80, en Cueva de la Buena Pinta se descubrieron dos molares en la campaña de excavaciones de 2007 y ahora en Cueva Des-Cubierta se acaban de encontrar los primeros restos de un infante neandertal. En toda España no llegan a 20 las zonas con restos de Homo neanderthalensis. Dos nuevos yacimientos En paralelo, cabe destacar que este año se han descubierto dos nuevos yacimientos (Toconal y Carrión) en otro de los calveros del mismo complejo kárstico, “Los Calveros”, situado en Pinilla del Valle. Con respecto al resto de los yacimientos ya conocidos, en el Abrigo de Navalmaíllo, campamento que ocuparon los neandertales hace más de 70.000 años, se ha continuado trabajando en la ampliación de la superficie de excavación y prácticamente se ha llegado al Nivel F, el mismo en el que se han encontrado muchos más instrumentos para sus actividades (como lascas, denticulados o raederas) y de la fauna que consumieron (principalmente rinoceronte de estepa, uros, caballos, etc.). Y en la Cueva de la Buena Pinta, antiguo cubil de hienas frecuentado en ocasiones por los mismos homínidos, el equipo de investigación ha comprobado que el área de actividad humana fue más extensa de lo que se pensaba. Por los yacimientos han pasado durante toda la campaña unas 130 personas, entre arqueólogos, paleontólogos, geólogos, restauradores y topógrafos, así como algunos estudiantes de especialidad en dichas disciplinas. También han estado durante este mes el artista plástico Fernando Fueyo y el director Javier Trueba, para la realización de un libro y de un documental científico, respectivamente. La décima campaña de excavaciones está financiada por la Vicepresidencia y Consejería de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid y por la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura. Asimismo, cuenta con el patrocinio de la empresa Mahou y del Canal de Isabel II y con la gestión económico-administrativa de la Fundación General de la Universidad de Alcalá. Además, tiene la colaboración de la Consejería de Educación y Empleo; del Parque Natural de la Cumbre, Circo y las Lagunas de Peñalara, y del Ayuntamiento de Pinilla del Valle. A medio plazo, Pinilla del Valle se sumará a los catorce yacimientos ya visitables: la necrópolis medieval de Sieteiglesias (Lozoyuela-Navas- Sieteiglesias); la necrópolis visigoda de Remedios (Colmenar Viejo); el conjunto arqueológico de la Dehesa de la Oliva (Patones); la Calzada romana de Galapagar; el hábitat carpetano de Miralrío (Rivas-Vaciamadrid); la ciudad romana de Complutum, que incluye el Foro, la trama urbana y la Casa de Los Grifos (Alcalá de Henares); el yacimiento romano de El Encín (Alcalá de Henares); la casa romana de Hippolytus (Alcalá de Henares); el castillo medieval de Arroyomolinos (1ª Fase); Caminería histórica del Valle de la Fuenfría (Cercedilla); la Iglesia del Buen Suceso, en la estación de Cercanías de Sol (Madrid); la Plazuela de los Caños del Peral, en la estación de Ópera de Metro de Madrid; y el Antiquarium y Paseo Arqueológico del Palacio Arzobispal, en el recinto amurallado de Alcalá de Henares. Tomado de: |
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lunes, 12 de septiembre de 2011
El primer niño Neardental de Madrid
Las excavaciones en Peñalosa (Jaén) ponen de relieve una actividad textil especializada en la Edad de Bronce
BAÑOS DE LA ENCINA (JAÉN), 12 Sep. (EUROPA PRESS) -
Las excavaciones en el yacimiento arqueológico de Peñalosa, ubicado en el municipio jiennense de Baños de la Encina, han permitido conocer varios contextos de la vida cotidiana de incalculable valor para explicar la vida de la Edad del Bronce, entre los que sobresale el desarrollo de una actividad textil especializada con la aparición de un telar en una vivienda.
Así se ha puesto de manifiesto este lunes en la visita realizada por la directora general de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura, Margarita Sánchez, acompañada de la delegada provincial, Mercedes Valenzuela, y junto al alcalde de Baños de la Encina, Antonio Las Heras, al enclave, en el que se está desarrollando la novena campaña de excavaciones arqueológicas, una actuación dirigida por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Granada (UGR), Francisco Contreras, y en la que han participado los investigadores Auxilio Moreno, Luis Arboledas y Eva Alarcón de la UGR, así como un amplio equipo de arqueólogos de la universidad granadina, como ocurriera en las intervenciones anteriores.
Durante esta nueva campaña --financiada por la Consejería de Cultura (desde 2005 ha invertido 400.000 euros)-- se han excavado varios complejos de la zona fortificada de la acrópolis, quedando demostrado la existencia de varias fases en la ocupación del poblado durante la Edad del Bronce. Entre la fase antigua y la más reciente hubo una gran destrucción que derribó parte del poblado, con un fuerte incendio.
Los complejos excavados en esta actuación arqueológica, que comenzó el mes de agosto, muestran varios contextos de la vida cotidiana de incalculable valor para explicar la vida de la Edad del Bronce. En una de las casas se ha documentado, en el suelo más antiguo, todo el desarrollo de una actividad textil muy especializada, con la existencia de un telar vertical apoyado en la pared (se conservan las improntas del barro que sujetaba los maderos de encina), más de 30 pesas de arcilla para tensar los hilos del telar y punzones y agujas de hueso relacionados con la confección de tejidos. En esta misma casa se han documentado distintas vasijas de almacenamiento (orzas) con restos de cereales y legumbres, así como un buen número de dientes de hoz de sílex que muestran el trabajo agrícola de la recolección de cereales.
AJUAR
Un segundo complejo ha mostrado el ajuar de un posible minero de Peñalosa con la aparición de varios martillos para la extracción del mineral y un juego de dos escoplos de bronce utilizados posiblemente en la extracción de mineral. En esta campaña, además, se ha documentado que al exterior del poblado se realizaban toda una serie de trabajos artesanales importantes, como la metalurgia y posiblemente también la realización de labores alfareras. En el caso de la metalurgia se ha localizado un vertedero al exterior del poblado que ha proporcionado un elevado número de escorias, restos de paredes de hornos o crisoles, entre otros materiales, que indican la gran importancia de la actividad metalúrgica en estas comunidades del Alto Guadalquivir durante la Edad del Bronce y que convierte a la metalurgia del cobre en la principal actividad económica de estas sociedades.
En general, a lo largo de esta intervención arqueológica, entre cuyos objetivos se planteaba el acondicionamiento del yacimiento para su puesta en valor, se han llevado a cabo trabajos de consolidación en la fortificación del yacimiento y en algunas viviendas de la acrópolis de Peñalosa. Además, se están realizando trabajos de conservación de las estructuras y de los muros de las casas para su futura consolidación en próximos años. A tal efecto, se están protegiendo las estructuras de las futuras lluvias con geotextil y tierra y se están apuntalando los muros que corren peligro de desplome.
EL POBLADO
Peñalosa es un yacimiento de la Edad del Bronce situado en el término municipal de Baños de la Encina. Se trata de un poblado metalúrgico situado en el valle del río Rumblar, inundado en parte por las aguas del pantano de dicho nombre. Se enmarca dentro de la Cultura del Argar y presenta un patrón de asentamiento típico argárico: situado sobre un espolón de pizarra que se alza por encima del río y casas rectangulares dispuestas en las laderas del cerro mediante el aterrazamiento artificial de la pendiente. Las distintas terrazas creadas se comunican mediante calles estrechas, situándose en la parte inferior del poblado una gran cisterna que recoge el agua de la lluvia.
El poblado está defendido naturalmente por una serie de cortados en su zona oeste, mientras que por el este está cerrado por una muralla, reforzada con bastiones, sobre la que se adosan las casas. La zona superior, donde se han detectado los enterramientos más ricos y un mayor consumo de carne de caballo, está especialmente fortificada y conserva restos de numerosas vasijas de almacenamiento con restos de cereal. Hasta la campaña de 2010 se habían documentado unos 25 enterramientos en las zonas domésticas, que muestran una clara jerarquización social a partir de los ajuares funerarios, como también queda reflejado en los estudios antropológicos, en los alimentos consumidos, en los restos de cultura material que aparecen en los contextos domésticos y en el tamaño de las casas.
La importancia de Peñalosa y del Rumblar hace 4.000 años estribó en la explotación intensiva y masiva del mineral de cobre (malaquita y azurita). Se ha documentado todo el proceso extractivo y metalúrgico (minas, martillos de minero, vasijas horno, crisoles, moldes, útiles, etc.) que muestra la relevancia de la explotación minera en esta zona desde aproximadamente el 1800 hasta el 1400 A.C. La importancia de esta actividad viene reflejada en la aparición de numerosos moldes de lingotes, así como lingotes de cobre, que seguramente fueron distribuidos por amplias zonas de Andalucía, recibiendo a cambio posiblemente grano de cereal y ganado.
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Descubren restos de cuatro buques hundidos de los siglos XVI y XIX
Pecios hallados en Corcubión y Fisterra
Cuatro nuevos yacimientos arqueológicos han sido descubiertos en la zona del cabo de Fisterra y la ría de Corcubión (A Coruña), correspondientes a cuatro buques hundidos en estos puntos del litoral gallego en los siglos XVI y XIX, anunció la Consellería de Cultura.
En la presentación del balance de los trabajos de prospección arqueológica subacuática efectuados en esa zona, el departamento de la Xunta precisó que los expertos han localizado dos pecios de 1596, al mando del avanzado de Castilla Marín de Padilla, y otros dos buques a vapor británicos de finales del siglo XIX, a profundidades de medio centenar de metros. Entre las piezas halladas, destaca un ancla de hierro de tipo Almirantazgo.
Esta campaña de prospección arqueológica submarina fue promovida por la Xunta y el Ministerio de Cultura, gracias al convenio de colaboración firmado en septiembre del 2010 y presupuestado en 75.000 euros, para el desarrollo del plan nacional de protección del patrimonio cultural subacuático. La investigación fue obra de un equipo de siete expertos, que durante 22 días efectuaron más de 200 inmersiones y alrededor de 260 horas de trabajo submarino. El convenio entre la Xunta y el Ministerio de Cultura prevé también explorar a principios de octubre próximo zonas submarinas en las rías de Viveiro y Ribadeo.
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domingo, 11 de septiembre de 2011
«Queremos ver qué queda del naufragio de la Magdalena»
Arqueólogos submarinos de la firma Argos estudiarán la costa de Viveiro y Ribadeo en busca de yacimientos
Jarra hallada en Lago en 2008.
Crespo, flanqueado por David Fernández (izquierda) y David Santos, compañeros de la empresa Argos.
Ballesta encontrada en Xove.
Un equipo de la empresa Argos halló en 2008 restos muy valiosos en un pecio en la ensenada de Lago (Xove). Y a finales del mes de septiembre iniciarán prospecciones subacuáticas en las rías de Viveiro y Ribadeo.
-¿Qué actuación tienen prevista para la costa de Lugo?
-La Consellería de Cultura y el Ministerio de Cultura establecieron un convenio para realizar trabajos de arqueología subacuática, de los que se encarga la empresa Argos. Este año se inició el desarrollo del convenio, estableciendo tres zonas de interés en Galicia: Fisterra, la bahía de Rande (los galeones del siglo XVIII) y la costa de Lugo. En el año 2008 encontramos un barco en Xove, cerca del puerto de Alcoa. Consideramos que esta es una zona de muchísimo interés porque no había ningún tipo de referencia de naufragios, pero pensábamos que podía haber restos y efectivamente los hallamos.
-Y ahora van a continuar por otros puntos del litoral mariñano.
-Este año se decidió hacer un estudio. Por un lado, una acción física, metiendo buceadores, y también un estudio de teledetección, con sónar e instrumentos de alta tecnología, para ver qué hay en los fondos.
-¿Dónde van a empezar y cómo se va a desarrollar el trabajo?
-En principio, el proyecto de este año es para empezar en Ribadeo y Viveiro. Queremos darle continuidad durante bastante tiempo para poner en valor toda la costa de A Mariña. Intentaremos continuar con el proyecto durante muchos años, pero no podemos hacerlo todo seguido porque ahora mismo no hay medios económicos para ello.
-¿Cuándo tienen previsto iniciar las prospecciones?
-A finales de septiembre o principios de octubre comenzaremos en Ribadeo y en Viveiro, al mismo tiempo. Veremos la fecha exacta sobre la marcha, dependerá de las condiciones meteorológicas. Es mejor hacerlo a principios del otoño porque la visibilidad (en el fondo) es muchísimo mejor. En verano, las condiciones en el fondo son más complicadas, hay peor visibilidad, porque en el mar también hay estaciones y crecen las algas y las flores..., y todo eso en otoño se viene abajo.
-¿Cuántos profesionales van a participar?
-En principio tenemos un equipo de cuatro buceadores profesionales. Tres de ellos son, además, arqueólogos. A mayores está la embarcación y el personal que la maneje. Estamos negociando para ver cuál usamos.
-¿Dónde tienen previsto realizar la primera inmersión?
-Al principio no necesitamos gran despliegue porque vamos a empezar por laMagdalena, el naufragio estrella, la fragata que se hundió en la playa de Covas (en Viveiro) en 1810. En realidad, son varios los barcos que se hundieron el mismo día por el mismo temporal. Fueron expoliados en los años 70 y 80 (del siglo pasado), pero queremos ver si todavía queda algo. Emitiremos un informe detallado de la situación del pecio. Nuestro objetivo es poner en papel los yacimientos de carácter patrimonial que hay en la zona.
ignacio crespo arqueólogo submarino
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Más descubrimientos en templo Chavín
Arqueólogos hallaron un cementerio del Intermedio Temprano, fogones de piedra, así como canales y ductos que volverán a ser usados.
Hallazgos muestran ingenio de los antiguos habitantes. (Canal 5)
El templo arqueológico Chavín de Huántar (departamento de Áncash) sigue dando sorpresas. Arqueólogos peruanos y extranjeros mostraron por primera vez los recientes hallazgos en diversas partes del recinto.
El arqueólogo peruano Luis Lumbreras dijo al noticiero Buenos días, Perúque se localizó un cementerio del Intermedio Temprano, es decir, contemporáneo con las culturas Moche, Nasca y Recuay.
También descubrieron fogones de piedra a dos metros de profundidad yfragmentos de vasijas. Además, salieron a la luz canales y ductos con 3,000 años de antigüedad y que volverán a ser usado en la época de lluvias.
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sábado, 10 de septiembre de 2011
Hallado en un yacimiento arqueológico de Roda de Ter un lienzo de muralla del siglo V a.C.
Una treintena de alumnos de universidades catalanas, del País Vasco y Oviedo han participado en las campañas de verano
La muralla hallada en el yacimiento de Roda de Ter podría ser del siglo V aC Laura Busquets/acn
Roda de Ter (ACN) .- La campaña de excavaciones en el yacimiento arqueológico deL'Esquerda de Roda de Ter ha permitido encontrar un lienzo de muralla construido a finales del siglo V a.C. Según explicó la arqueóloga y codirectora del sector ibérico del yacimiento, Montserrat Rocafiguera, no pensaban encontrar una muralla "tan espectacular" en el que el tramo de pared mide más de dos metros de profundidad.
En cuanto al yacimiento medieval, el arqueólogo Oriol Amorós ha señalado que con las excavaciones se ha podido determinar que durante el siglo XII se añadió un pórtico elevado que hacía de acceso a la iglesia románica. Una treintena de alumnos de universidades catalanas, del País Vasco y Oviedo han participado en las excavaciones.
Según Rocafiguera, el hallazgo del lienzo de muralla en el sector ibérico da "una secuencia muy interesante de todo el proceso de fortificación del yacimiento". Según explicó, el lienzo de muralla, hecho de talud, tiene un tamaño de más de dos metros de profundidad sólo tramo de pared. En estos momentos, el descubrimiento se encuentra en una fase "muy inicial". Gracias a la técnica del carbono 14, se puede afirmar que la muralla fue construida a finales del siglo V a.C. y tuvo vigencia durante todo el siglo IV.
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viernes, 9 de septiembre de 2011
Hallan en Maipú un cementerio indígena de más de dos mil años
Por pruebas de radiocarbono se estableció la antigüedad del hallazgo. Primer registro de un período tan remoto.
Edición Impresa: viernes, 09 de septiembre de 2011
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Parte del enterratorio arqueológico de Las Barrancas, fue hallado tras los datos brindados por un lugareño. (Fotos: Claudio Gutiérrez)
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Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar
Un descubrimiento singular para esclarecer el pasado remoto de nuestra provincia se produjo en Las Barrancas (Maipú), donde un grupo de arqueólogos encontró un enterratorio de indígenas de más de 2.000 años de antigüedad.
En un alejado lugar de ese distrito, entre fincas, tierras incultas y con profundos barrancones, no muy lejos de una línea de alta tensión, los estudiosos localizaron un cementerio, donde moraban para siempre los restos de 32 individuos.
El hallazgo es sorprendente porque revela la presencia de antepasados en la zona, con una antigüedad que oscila entre 2.000 y 2.500 años.
El equipo que realizó el hallazgo está conducido por la doctora a Paula Novellino, investigadora del Conicet, secundada por sus colegas Victor Durán y Diego Estrella, ambos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo.
Lo notable del caso es que la pista para llegar al cementerio la brindó un lugareño, y a partir de sus indicaciones, los rastreadores del pasado encontraron un total de 32 individuos, entre adultos y niños, de ambos sexos. Uno de ellos tenía incrustada una punta de proyectil en el pecho (ver aparte). Recobrar los cuerpos fue una labor que se hizo entre 2008 y nuestros días. Los investigadores estaban haciendo una prospección en ese paraje, cuando les llegó la noticia que se convertiría en un descubrimiento de mucha trascendencia científica.
Guardaron en secreto el trabajo, para evitar el vandalismo, que lograron evadir, en parte, porque ya está culminando la extracción de todos los huesos. "Cuando llegamos por primera vez, la sorpresa fue mayúscula, ya que de la pared lateral de una barranca asomaba una línea de huesitos", confió Paula, quien es porteña, y pertenece al Conicet, con lugar de trabajo en el museo Cornelio Moyano.
Como había peligro de desmoronamientos y de posibles hurtos de material, el equipo se instaló en el terreno y comenzó el rescate, designando al punto de trabajo como sitio arqueológico B6.
En las primeras operaciones, fueron retirados 17 esqueletos, pero con el paso del tiempo se llegó a totalizar un total de 32 individuos, que es mucho para un solo lugar.
Pre huarpes
Piezas testigos de las osamentas fueron sometidas, en Estados Unidos, a pruebas de datación por radiocarbono. El resultado entusiasmó más al equipo: corresponden a habitantes que vivieron en esa parte de Mendoza, hace más de 2.000 años e inclusive hasta 2.500.
Los restos pertenecen a personas infantiles, juveniles, adultas y hasta perinatos (niño desde una semana antes hasta una semana después del nacimiento). Son tribus pre huarpes y al parecer es el primer enterratorio colectivo de envergadura que se encuentra en esas latitudes. Hay que recordar que los huarpes se establecieron en ese valle a principios del siglo XVII.
Los despojos estaban de cúbito dorsal, extendidos y ubicados en forma de abanico. Para extraerlos de su posición, los expertos utilizaron estacas de madera (para no dañar los huesos), pinceles varios, cucharines y espátulas. Las piezas extraídas seguirán siendo estudiadas en el Museo de Ciencias Naturales Cornelio Moyano, y pasarán a integrar su patrimonio.
Los recursos económicos que demandó el proyecto provinieron de subsidios aportados por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el Conicet, la Municipalidad de Maipú, y la Universidad Nacional de Cuyo.
Fin de tarea
Ayer cuando Los Andes estuvo en el lugar, los arqueólogos iniciaban el tramo final de la extracción de los últimos individuos, bajo un sol a pleno y con la alegría de haber cerrado una larga como exitosa investigación.
El sitio puntual del camposanto está cerca del arroyo Claro y de la flamante línea de alta tensión Comahue-Cuyo (500 kilovoltios).
El contexto es un suelo de limo, arcilloso, en medio de cañadones que denotan la erosión de cientos de años. Primero, los estudiosos despejaron el sitio, tapado por 5 m de sedimento, valiéndose de palas y mucha precaución. Quedó a la vista un espacio de 10 metros de largo, en el perfil de una barranca, y entonces se encontraron con una gran sorpresa: en forma de abanico aparecieron una gran cantidad de esqueletos. Lo que sigue ahora son varios estudios de los restos, uno de ellos para establecer la dieta de estos antiguos aborígenes.
Con esas indagaciones y otras métodos químicos, se procurará determinar si estos remotos pobladores fueron cazadores recolectores o agricultores. Sí se estableció que no tenían una cultura desarrollada, ya que no hay vestigios de trabajos en cerámica, y apenas algún desarrollo en cestería. Además de los titulares de la iniciativa, el grupo se completa Iván Pérez, Valeria Bernal, la estudiante Natalia Brachetta Aporta y Gabriela Blenda, aficionada y pasante del Museo Moyano.
En un alejado lugar de ese distrito, entre fincas, tierras incultas y con profundos barrancones, no muy lejos de una línea de alta tensión, los estudiosos localizaron un cementerio, donde moraban para siempre los restos de 32 individuos.
El hallazgo es sorprendente porque revela la presencia de antepasados en la zona, con una antigüedad que oscila entre 2.000 y 2.500 años.
El equipo que realizó el hallazgo está conducido por la doctora a Paula Novellino, investigadora del Conicet, secundada por sus colegas Victor Durán y Diego Estrella, ambos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo.
Lo notable del caso es que la pista para llegar al cementerio la brindó un lugareño, y a partir de sus indicaciones, los rastreadores del pasado encontraron un total de 32 individuos, entre adultos y niños, de ambos sexos. Uno de ellos tenía incrustada una punta de proyectil en el pecho (ver aparte). Recobrar los cuerpos fue una labor que se hizo entre 2008 y nuestros días. Los investigadores estaban haciendo una prospección en ese paraje, cuando les llegó la noticia que se convertiría en un descubrimiento de mucha trascendencia científica.
Guardaron en secreto el trabajo, para evitar el vandalismo, que lograron evadir, en parte, porque ya está culminando la extracción de todos los huesos. "Cuando llegamos por primera vez, la sorpresa fue mayúscula, ya que de la pared lateral de una barranca asomaba una línea de huesitos", confió Paula, quien es porteña, y pertenece al Conicet, con lugar de trabajo en el museo Cornelio Moyano.
Como había peligro de desmoronamientos y de posibles hurtos de material, el equipo se instaló en el terreno y comenzó el rescate, designando al punto de trabajo como sitio arqueológico B6.
En las primeras operaciones, fueron retirados 17 esqueletos, pero con el paso del tiempo se llegó a totalizar un total de 32 individuos, que es mucho para un solo lugar.
Pre huarpes
Piezas testigos de las osamentas fueron sometidas, en Estados Unidos, a pruebas de datación por radiocarbono. El resultado entusiasmó más al equipo: corresponden a habitantes que vivieron en esa parte de Mendoza, hace más de 2.000 años e inclusive hasta 2.500.
Los restos pertenecen a personas infantiles, juveniles, adultas y hasta perinatos (niño desde una semana antes hasta una semana después del nacimiento). Son tribus pre huarpes y al parecer es el primer enterratorio colectivo de envergadura que se encuentra en esas latitudes. Hay que recordar que los huarpes se establecieron en ese valle a principios del siglo XVII.
Los despojos estaban de cúbito dorsal, extendidos y ubicados en forma de abanico. Para extraerlos de su posición, los expertos utilizaron estacas de madera (para no dañar los huesos), pinceles varios, cucharines y espátulas. Las piezas extraídas seguirán siendo estudiadas en el Museo de Ciencias Naturales Cornelio Moyano, y pasarán a integrar su patrimonio.
Los recursos económicos que demandó el proyecto provinieron de subsidios aportados por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el Conicet, la Municipalidad de Maipú, y la Universidad Nacional de Cuyo.
Fin de tarea
Ayer cuando Los Andes estuvo en el lugar, los arqueólogos iniciaban el tramo final de la extracción de los últimos individuos, bajo un sol a pleno y con la alegría de haber cerrado una larga como exitosa investigación.
El sitio puntual del camposanto está cerca del arroyo Claro y de la flamante línea de alta tensión Comahue-Cuyo (500 kilovoltios).
El contexto es un suelo de limo, arcilloso, en medio de cañadones que denotan la erosión de cientos de años. Primero, los estudiosos despejaron el sitio, tapado por 5 m de sedimento, valiéndose de palas y mucha precaución. Quedó a la vista un espacio de 10 metros de largo, en el perfil de una barranca, y entonces se encontraron con una gran sorpresa: en forma de abanico aparecieron una gran cantidad de esqueletos. Lo que sigue ahora son varios estudios de los restos, uno de ellos para establecer la dieta de estos antiguos aborígenes.
Con esas indagaciones y otras métodos químicos, se procurará determinar si estos remotos pobladores fueron cazadores recolectores o agricultores. Sí se estableció que no tenían una cultura desarrollada, ya que no hay vestigios de trabajos en cerámica, y apenas algún desarrollo en cestería. Además de los titulares de la iniciativa, el grupo se completa Iván Pérez, Valeria Bernal, la estudiante Natalia Brachetta Aporta y Gabriela Blenda, aficionada y pasante del Museo Moyano.
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