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miércoles, 5 de octubre de 2011

Hallan en Mutriku el único cráneo entero de bisonte estepario de la península



Técnicos de la Diputación, la UPV y Aranzadi, presentan el cráneo hallado. | Efe
Técnicos de la Diputación, la UPV y Aranzadi, presentan el cráneo hallado. | Efe
  • Es uno de los mejores conservados de su especie en Europa Occidental
Era un macho adulto de bisonte estepario (Bison priscus). Hace unos 19.000 años cayó en una sima situada en la actual Mutriku(Gipuzkoa) y su esqueleto se quebró en decenas de fragmentos que, tras una laboriosa labor, han permitido ahora reconstruir el único cráneo completo de su especie en toda la península Ibérica.
El hallazgo ha sido presentado hoy en San Sebastián por el paleontólogo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi Pedro Castaños, en una rueda de prensa en la que también han participado el profesor de la Universidad el País Vasco (UPV/EHU) Xabier Murelaga y la directora de Cultura de la Diputación de Gipuzkoa, Garazi López de Etxezarreta.
El descubrimiento del enorme bóvido, una especie prehistórica característica de climas fríos de la que probablemente proceden los actuales bisontes americano y europeo, tuvo lugar en 2006 por parte de miembros del grupo Munibe en el yacimiento Kiputz IX, si bien no ha sido dado a conocer hasta hoy, una vez concluida la reconstrucción de su espectacular cráneo, coronado por una cornamenta de más de un metro de envergadura entre ambos pitones.
Se trata de una pieza única y "excepcional", según ha señalado Castaños, ya que el cráneo de este animal es uno de los mejores conservados de su especie no sólo en España y Portugal, sino también en Europa Occidental.
Los ejemplares adultos de bisonte estepario, los mismos que hace decenas de miles de años pintaron nuestros antepasados en las paredes de la cueva de Altamira (Cantabria), podían llegar a pesar entre 800 y 900 kilos, ha desvelado Castaños, quien ha recordado que estos mamíferos vivieron durante el Pleistoceno Medio y Superior (últimos 700.000 años) tanto en Europa como en el norte de Asia, hasta que desaparecieron con la última glaciación, hace 10.000 años.
Durante todo este tiempo, fue cazado por los neandertales, primero, y por los cromagnon (homo sapiens) después, si bien el espécimen hallado en Mutriku murió de forma natural al caer en una sima, conocida como Kiputz IX, junto a decenas de otros animales, lo que ha convertido a esta cueva de seis metros de profundidad y dos metros y medio de diámetro en uno de los mejores yacimientos de fauna prehistórica de la península.
Castaños ha explicado que durante las cuatro campañas de excavaciones realizadas hasta ahora en este lugar, los arqueólogos han recuperado más de 12.000 fósiles casi completos de distintas especies, de los que el cráneo del bisonte es "el más excepcional por lo que tiene de raro y único".
"Pero hay otros", ha advertido el experto, quien ha aclarado que el conjunto de restos de renos extraídos de Kiputz IX será "una pequeña bomba en paleontología" ya que "va a ser la colección más importante de esta especie en toda la península", porque los esqueletos "están completos".
Hasta el momento, ya se han recuperado restos de 18 bisontes, 23 renos y 48 ciervos que cayeron en la sima, donde también han sido hallados huesos de osos, cabras montesas, rebecos y varios zorros, aunque, curiosamente, el único felino descubierto es un cachorro de león que, al contrario que los ejemplares adultos, no pudo escapar de la trampa.
"Esta es una de las ocasiones en la que los paleontólogos podemos decir que se cumplen algunos de nuestros sueños", ha confesado Castaños, quien no ha ocultado su satisfacción por que, "de vez en cuando la suerte y la causalidad", bien trabajadas, hagan "regalos como este".
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Hallan la inscripción funeraria de un niño del siglo II en un solar de Dénia


La cuarta campaña de excavaciones en Miguel Hernández saca a la luz varios pozos y permite documentar varias tumbas 

05.10.11 - 00:08 - 





Josep Antoni Gisbert, Silvia Ruiz y Pepa Font, ayer, ante una de las tumbas halladas en las excavaciones en Miguel Hernández. :: TINO CALVO


Hallan la inscripción funeraria de un niño del siglo II en un solar de Dénia
La inscripción del s. II. :: T.C.



La cuarta campaña de excavaciones en el solar de la avenida Miguel Hernández de Dénia, donde se iba a construir el nuevo centro de salud, finaliza mañana con un balance interesante de hallazgos. Uno de los más curiosos es una inscripción funeraria de la segunda mitad del siglo II que pertenecía a un niño de tres años.
Según el jefe de los servicios municipales de Arqueología, Josep Antoni Gisbert, el texto, que hace referencia a Quintus Sempronius Valerianus y está dedicada por sus padres, es similar al de un pedestal de estatua encontrado en el siglo XVI en Ondara. Esta pieza se habría recogido del foro de Dianium y luego reutilizado en la vecina ciudad.
Gisbert subrayó ayer que no era habitual que un niño de tan corta edad contara con estas dos piezas funerarias, lo que, a su juicio, indicaría que el heredero o descendiente de una buena familia.
El arqueólogo municipal visitó ayer la intervención que Miguel Hernández acompañado por la edil de Cultura, Pepa Font. La concejala señaló que esta actuación, que este año se ha desarrollado sobre una superficie de 2.300 metros cuadrados, tiene por objetivo «recuperar el patrimonio» de Dénia y ponerlo en valor. Para llevar a cabo esta cuarta campaña, el Consistorio ha contado con una subvención de unos 88.000 euros de la Conselleria de Economía.
Este año los trabajos han permitido sacar a la luz elementos aislados como varios pozos, uno de ellos del siglo IV, y tumbas. De hecho, se han documentado una docena de sepulturas de los siglos II y III a lo largo de las cuatro campañas.
Según recordó la directora de la excavación, Silvia Ruiz, en una primera fase se localizaron cuatro horreas, almacenes portuarios romanos del siglo I. En la segunda se hallaron un par más y en la tercera se comprobó que se habían abandonado los edificios al utilizarse el puerto actual, por lo que la zona se convirtió en una necrópolis.
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martes, 4 de octubre de 2011

Una ventana arqueológica de 13 metros exhibirá en San Marcos el acueducto romano

Restos del tramo de acueducto, en abril pasado, cuando salieron a la luz. AEP
Restos del tramo de acueducto, en abril pasado, cuando salieron a la luz. AEP



Si las previsiones se cumplen, en unos dos meses los ciudadanos podrán contemplar por primera vez un trozo de acueducto romano en Lugo. Será en San Marcos, donde la reforma de la plaza sacó a la luz en la primavera pasada varios metros de canal.
El Concello acaba de contratar a la empresa Sanle los trabajos de musealización de los restos arqueológicos, que costarán casi 38.000 euros y, una vez arranquen, deberán estar terminados en el plazo de seis semanas.
La actuación fue diseñada por la empresa Tomos y supondrá la restauración y exposición de un tramo de acueducto de 13 metros de longitud y una anchura que oscila entre los 0,90 y 1,40 metros. La zona de intervención se encuentra en la parte más próxima a la Praza de Ferrol, a unos metros de la fachada de la Diputación.
Los restos hallados en primavera tiene, en realidad, dos niveles. El inferior es un muro corrido de opus caementicium -hormigón compuesto de un mortero de cal y arena con trozos irregulares de piedra- de época romana, cuya construcción se atribuye al siglo I después de Cristo. En esta zona se cree que el acueducto iba soterrado, ya que se encontraron dos pequeños drenajes y, en esta parte de la ciudad, el terreno es bastante elevado.
Reforma medievalEl muro romano mide 96 centímetros de ancho y 30 de alto y sobre él se asienta una estructura de pizarra unida con arcilla que los arqueólogos atribuyen a una reforma posterior, de en torno al siglo XII. Esta estructura es más ancha que la romana. Mide 1,47 metros y todo parece indicar que fue construida para aumentar el volumen hídrico del canal, ya que coincide con una época de expansión demográfica de la ciudad.
El estado de conservación de la base romana es mejor que el de la estructura medieval, por la mayor calidad constructiva. Por esta razón, y también para poder apreciar mejor la canalización original, se desmontará parte de la mampostería y los morteros del siglo XII.
En principio, el muro romano solo necesitará una limpieza. Si su estado de conservación lo admite, se lavará con agua mezclada con cloruro de benzalconio y esponja natural. Las lajas desprendidas se sujetarán con mortero de cal y árido silíceo. Para evaluar las condiciones de conservación, se realizarán cartografías de humedades y si los datos obtenidos con medidores electrónicos son llamativos se corroborarán con apósitos de pulpa de celusa empapados en agua desmineralizada.
Los restos se taparán con un vidrio transparente que se protejerá con barandillas. Para evitar condensaciones se instalará un sistema que inyectará aire a temperatura ambiente. La ventana llevará una iluminación tenue y un panel informativo al lado.
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viernes, 30 de septiembre de 2011

Descubren arte rupestre infantil en Francia



Arte rupestre infantil

Arte rupestre
En 2006 los arqueólogos determinaron que algunas de las pinturas habían sido compuestas por niños.
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Un equipo de arqueólogos descubrió unas pinturas hechas por niños hace 13.000 años en la cueva de Rouffignac, mejor conocida como la de 'los 100 mamuts'.
Los dibujos fueron creados con los dedos sobre las paredes de la cueva, ubicada en el municipio de Rouffignac-Saint-Cernin-de-Reilhac en el departamento de la Dordoña, al suroeste de Francia.
Los investigadores de la Universidad de Cambridge pudieron identificar el trabajo de cuatro niños de edades comprendidas entre los tres y siete años.
Las cuevas de Rouffigac son reconocidas por su riqueza en arte prehistórico, incluyendo dibujos de mamuts, rinocerontes y caballos.

"Niña prolífica"

Recientemente, los investigadores de la Universidad de Cambridge desarrollaron un método para identificar el género y la edad de los artistas infantiles.
Arte rupestre
El equipo de arqueólogos encontró unas pinturas hechas por niños en las famosas cuevas de Rouffignac.
"Hemos podido identificar cuatro de los niños al comparar sus huellas", señaló la arqueóloga Jess Cooney, pionera en la investigación conjuntamente con la doctora Leslie Van Gelder de la Universidad Walden en EE.UU.
"La más prolífica tenía unos cinco años. Estamos casi seguras de que era una niña", agregó.
"Una de las cavernas es tan abundante en dibujos hechos por niños que pareciera haber sido un espacio especialmente dedicado a ellos, pero es imposible decir si era para jugar o era parte de un ritual".
El sistema de cuevas fue descubierto en el siglo XVI, pero no fue hasta 1956 que los expertos se dieron cuenta de que algunas de las más espectaculares representaciones artísticas eran de la prehistoria.
En 2006 los arqueólogos determinaron que algunas de las pinturas habían sido compuestas por niños. A diferencia de otros bocetos encontrados en las cuevas, los dibujos se hicieron sin la aplicación de pigmentos de color.
Los dibujos con los dedos también se encuentran en cuevas en España, Nueva Guinea y Australia.
"No sabemos porque los hacían", dijo Cooney, añadiendo que quizás hayan sido parte de "rituales de iniciacion" o "simplemente algo que hacer durante un día lluvioso".
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El atlas del Paleolítico gallego se completa en el sur lucense



En la zona se han identificado cuatro culturas desconocidas en Galicia
Francisco Albo
 
MONFORTE / LA VOZ
 
30/9/2011
El atlas del Paleolítico gallego  se completa en el sur lucense
En Cova Eirós hay rastros de varias culturas prehistóricas. A. López

El hallazgo de una azagaya tallada en hueso en la campaña arqueológica desarrollada este verano en el yacimiento de Cova Eirós (Triacastela) ha aportado a los arqueólogos una nueva y valiosa muestra de la cultura gravetiense, de la que apenas se conocen rastros en Galicia. Esta cueva es por ahora el único lugar del noroeste en el que se han podido encontrar huellas de este período cultural del Paleolítico Superior. El colgante fabricado con un diente de zorro -de unos 26.000 años de antigüedad- localizado en este yacimiento hace dos años se encuadra también en esa etapa. Estos descubrimientos han conseguido cubrir un importante hueco en el mapa del Paleolítico gallego, pero no son un caso único.
Desde que en la primavera del 2006 empezó a desarrollarse el proyecto de estudio sistemático de los yacimientos paleolíticos del sur lucense que coordina la Universidad de Santiago, los arqueólogos han logrado identificar muestras de cuatro grandes períodos de la prehistoria que nunca se habían podido documentar en el territorio gallego. En Cova Eirós se halló también el primer rastro conocido en Galicia de la cultura auriñaciense, mientras que en el yacimiento de Valdavara (Becerreá) aparecían las únicas industrias del Mesolítico encontradas hasta la fecha en esta parte de la Península. Por otra parte, en el yacimiento de Valverde, en Monforte, se descubrieron hace tiempo unas pocas piezas que los arqueólogos han encuadrado de forma provisional en la cultura solutrense, aunque para que esta adscripción sea totalmente segura es preciso confirmarla con nuevos hallazgos. De este período tampoco se conoce ninguna otra muestra en Galicia.
Según explica Arturo de Lombera, codirector de las excavaciones de Cova Eirós, el descubrimiento de todos estos materiales arqueológicos ha permitido reconstruir prácticamente por completo la secuencia de las etapas culturales del Paleolítico gallego, en la que hace unos pocos años aún quedaban enormes espacios en blanco, correspondientes a periodos cronológicos que abarcan decenas de miles de años. «Solo nos falta confirmar el solutrense de Valverde, porque todas las demás etapas ya están perfectamente identificadas y datadas con métodos radiométricos», señala. «Ahora que ya hemos documentado en este territorio la presencia de todos los grandes períodos del Paleolítico, lo que nos queda por identificar son momentos mucho más específicos, es decir, peculiaridades culturales y tecnológicas que abarcan solo unos siglos y no miles de años», añade.
Nuevas posibilidades
A partir de ahora, comenta por otra parte el arqueólogo, «habrá que hilar mucho más fino en las investigaciones, pero el hecho de haber completado la secuencia cronocultural del Paleolítico es algo que abre muchas puertas». Entre otras posibilidades, los científicos esperan encontrar muestras de arte de la prehistoria remota -prácticamente desconocidas hasta ahora en Galicia-, ya que se ha comprobado que el territorio contó con importantes asentamientos humanos en las mismas épocas en las que la pintura y la escultura florecieron en otras regiones del continente.
Para caracterizar los diferentes períodos culturales prehistóricos en los yacimientos del sur lucense, los arqueólogos han tomado como referencia el área cantábrica. Allí la investigación del Paleolítico comenzó mucho antes que en Galicia y la abundancia de yacimientos bien conservados ha permitido identificar con gran precisión las diferentes etapas culturales.
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Hallan en Mar del Plata el fósil de un ave extinta hace 3 millones de años



Científicos argentinos presentaron hoy los restos de un fororraco, un ave gigante y carnívora originaria de América del Sur hace 50 millones de años

El ave fosilizada fue descubierta por científicos argentinos. Foto: Télam 



(Télam).- Científicos argentinos presentaron hoy los restos fósiles de un fororraco, un ave gigante y carnívora extinguida hace más de tres millones de años, que fueron hallados en la zona sur de Mar del Plata.
La presentación fue hecha por el Museo de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia , de esta ciudad, que publicará los resultados de la investigación correspondiente en revistas académicas y científicas de todo el mundo.
Los fororracos fueron aves corredoras de poca o nula capacidad de vuelo, de tamaño grande a gigante, con hábitos carnívoros predadores, provistas de fuertes garras y un gran pico que utilizaban para despedazar a sus presas. La especie se originó en América del Sur hace más de 50 millones de años y desapareció hace 3,3 millones.
El ejemplar hallado estaba en la zona de la Barranca de los Lobos, cerca del arroyo Lobería, a unos 25 kilómetros al sur de Mar del Plata. Uno de sus descubridores, Alejandro Dondas, jefe de Laboratorio de Paleontología del museo, dijo a Télam que el hallado es el fósil de esta especie "más completo que existe en el mundo" y quedó incorporado a la exposición permanente del establecimiento.
Dondas señaló que la zona del hallazgo es un gran yacimiento paleontológico, pero debido a que hay mucha erosión y sedimento se hace difícil trabajar en el lugar, más allá de que es de fácil acceso". "Lógicamente, seguiremos trabajando en el lugar en busca de otros fósiles, debido a que las lluvias o los derrumbes que hay en el lugar permiten dejar expuestos restos de nuevos fósiles", añadió.
El científico aclaró que el hallazgo de restos fósiles de aves es sumamente infrecuente debido, principalmente, a la fragilidad natural de sus huesos, (que son) huecos y de paredes delgadas".
Junto a Dondas trabajaron en el hallazgo Fernando Scaglia, bisnieto del fundador del museo; Matías Taglioretti, del Instituto de Geología de Costa de la Universidad Nacional de Mar del Plata, junto a Claudia Tambussi, renombrada especialista en aves, y Federico Dagrange, especializado en fororracos, ambos del Museo de La Plata.
Dondas destacó que gracias a la completud del fósil hallado "de aquí en mas podrán conocerse características y aspectos de los fororracos desconocidas hasta el momento"
Explicó que algunas partes anatómicas de esta especie, como por ejemplo, los huesos del paladar o los de la lengua", nunca se habían visto en el mundo.
Hasta ahora, ôsólo se habían hallado fragmentos de cráneos, que es la pieza que contiene mayor información, pero nunca encontrados los huesos del paladar y la lengua, como en este caso, y tenemos el 100 por ciento de las piezas, contra un 15 o 20% de partes de esta especie en otros hallazgos".
ôEn el ejemplar expuesto pueden observarse no sólo todas las partes del esqueleto sino también, excepcionalmente conservados, los anillos escleróticos de los ojos, tendones osificados de las patas o anillos pertenecientes a la tráquea", completó el investigador.
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jueves, 29 de septiembre de 2011

Objetos de sílex revelan la movilidad de los pueblos ibéricos del Neolítico

Objeto De Silex
Foto: UNIVERSIDAD DE GRANADA



Investigadores de la Universidad de Granada han identificado, a partir de las huellas fósiles de organismos similares a gusanos, las rutas que las poblaciones del Neolítico Reciente y la Edad del Cobre seguían hace más de 5.000 años para transportar los objetos de sílex procedente de la Cordillera Bética de Andalucía.
   Este asombroso descubrimiento les ha permitido rastrear estas rutas, en algunos casos de más de mil kilómetros de distancia, siguiendo unas milimétricas trazas fósiles correspondientes a los icnogéneros Chondrites y Phycosiphon presentes en el sílex.
   Los resultados de este trabajo, publicados recientemente en las revistas Geoarchaeology y Lethaia, abren nuevas vías metodológicas para el análisis de los objetos arqueológicos a través de la disciplina paleontológica conocida como paleoicnología, y aportan argumentos sobre la movilidad e interrelación social de los grupos humanos de la Prehistoria de la Península Ibérica.
   La paleoicnología trata el estudio de las trazas fósiles dejadas por los organismos del pasado en el sedimento; huellas, pisadas, rastros, madrigueras, etc. Los autores de este trabajo advierten de que "no debemos pensar exclusivamente en las espectaculares  pisadas de animales como los dinosaurios, sino que abarcaría desde las microscópicas trazas que dejarían organismos de tamaño milimétrico sobre o en el interior del suelo, por ejemplo al desplazarse de un lugar a otro".
   En los últimos años el análisis paleoicnológico ha sido de gran utilidad en muchas disciplinas científicas, incluyendo zoología, ecología, geoquímica, sedimentología, bioestratigrafía, paleobiología, paleoecología o evolución. Su importancia se debe, fundamentalmente, a que las trazas reflejan el comportamiento de los organismos que las generan y, por tanto, aportan una valiosa información sobre los mismos (modo de vida, dieta, características del medio en el que vivían, etc.).
   Esta información sobre la vida en el pasado es, en muchas ocasiones, difícil de obtener de otra manera, especialmente cuando se trata de especies que no poseían concha dura y, por tanto, tienen pocas posibilidades de conservarse como fósiles. En estos casos, el análisis icnológico se hace imprescindible, ya que estos organismos pueden ser estudiados a partir de las trazas que produjeron en el sedimento.
   Los autores de este trabajo son los profesores Francisco Javier Rodríguez Tovar (Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada); Antonio Morgado (Departamento de Prehistoria y Arqueología) y José Antonio Lozano (Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, CSIC-UGR). Su estudio se centra en el análisis de ciertos objetos realizados en sílex o pedernal que reflejan ya una especialización artesanal, tanto por la materia prima en la que estuvieron realizados como por su proceso de elaboración, como indicadores de los cambios sociales y las interrelaciones entre grupos que se producen en estos momentos de la Prehistoria europea.
   Uno de los aspectos de mayor interés en el estudio de estas piezas arqueológicas (grandes láminas, puñales y alabardas), es la procedencia del material original con el que se fabricaron estos instrumentos, ya que puede ofrecer información sobre las redes de intercambio, la circulación de estos productos, las vías de transporte, etc. Sin embargo, advierten los científicos, "cuando trabajamos con delicadas piezas arqueológicas uno de los principales hándicaps es la imposibilidad de llevar a cabo determinados tipos de analíticas que puedan ocasionar daños o pérdida parcial de la muestra".
   En este sentido, adquiere gran relevancia cualquier metodología de trabajo que mantenga intacta la pieza arqueológica, como ha sido el caso con la investigación icnológica realizada por este grupo. La primera fase de la investigación se centró en el estudio detallado de los restos arqueológicos existentes en los principales afloramientos de sílex de la Cordillera Bética de Andalucía relativos a la elaboración de estos productos especializados.
   El estudio macro y microicnológico puso de manifiesto la existencia de milimétricas trazas fósiles correspondientes a los icnogéneros Chondrites y Phycosiphon. En la segunda fase el análisis de campo y laboratorio permitió seleccionar y caracterizar de entre todos los afloramientos, aquellos en los que existía una composición icnológica similar. Los resultados obtenidos se revelan especialmente interesantes para conocer la movilidad e interrelación social de los grupos humanos de la Prehistoria en la Península Ibérica.
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