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jueves, 13 de octubre de 2011

Un cesto de hace 2.400 años, en cala Binissafúller



Amics del Museu de Menorca realiza unas excavaciones en el pecio, que data de finales del siglo V o inicios del IV a.C.
Restos de una cesta de esparto - octavi pons/xavier aguelo
Las excavaciones arqueológicas realizadas por Amics del Museu de Menorca en el pecio de la cala de Binissafúller, en Sant Lluís, han permitido recuperar un cesto de esparto y varias ánforas que contenían vino, además de otras cerámicas finas, que transportaba el barco fenicio o púnico que se hundió hace 2.400 años en la citada cala. La actuación arqueológica permitirá profundizar en el conocimiento de la arquitectura naval de la embarcación, según asegura el arqueólogo Octavi Pons, codirector de las excavaciones junto con Xavier Aguelo.

Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento submarino de la cala de Binissafúller, realizadas entre el 13 y 28 del pasado mes de septiembre, se han centrado en una zona del yacimiento con un gran potencial arqueológico. Así, los trabajos permiten confirmar que al menos una parte de las ánforas que transportaba el barco contenía vino, al haberse recuperado el mes pasado otros cuatro recipientes cerámicos con semillas de uva en su interior.

 Junto a las ánforas de boca plana, también se han recuperado cerámicas más finas como platos, jarras y tazas que proceden de Eivissa y del centro del Mediterráneo occidental. De momento se desconoce si estas cerámicas formaban parte de la mercancía que transportaba el barco o, por contra, se trata de la vajilla utilizada por la tripulación del mismo. El estudio de estos objetos ayudará a concretar aún más la cronología del pecio, que a tenor de los datos con los que se cuenta en la actualidad, es de finales del siglo V a.C. o principios del siglo IV a.C. según señala Octavi Pons.

Aparte de los materiales cerámicos, destaca el hallazgo del primer cesto en un yacimiento submarino en la Isla. Se trata de un cesto de esparto, con un diámetro de unos 40 centímetros, y que presenta como asa un trozo de madera maciza y de forma cilíndrica. El cesto y la porción de arena pegada al mismo han sido enviados al Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena para analizar su contenido y llevar a cabo la posterior restauración de la pieza.

Pons señala que los trabajos han permitido descubrir cuatro metros cuadrados más de la estructura del barco, que conectan con la planimetría levantada durante las excavaciones realizadas entre 1975 y 1977. Destaca la localización de una cuaderna en su posición original, lo que permitirá estudiar el sistema de cosido utilizado para construir la embarcación. Se sabe que es un barco fenicio o púnico, cuya arquitectura naval está relacionada con el barco de Mazarrón (650 a.C.), en Murcia.

Las semillas encontradas en el interior de las ánforas y las lengüetas y mortajas recuperadas del pecio han sido enviadas para su análisis a la Universitat Autònoma de Barcelona.

Las excavaciones han sido financiadas con fondos del Plan Nacional para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático del Ministerio de Cultura.
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miércoles, 12 de octubre de 2011

Descubren en Alemania el dinosaurio mejor conservado de Europa


12-10-2011 / 16:30 h
Berlín, 12 oct (EFE).- Un equipo científico internacional anunció hoy el descubrimiento en Alemania del dinosaurio mejor conservado de Europa, el fósil de una cría de un año de 72 centímetros de una especie bípeda carnívora que vivió hace 135 millones de años.
El hallazgo es una "sensación científica", ya que las crías de dinosaurio son extremadamente raras y en este ejemplar se han encontrado restos de piel e incluso pelo, aseguró Oliver Rauhut, comisario de la Colección de Paleontología y Geología de Baviera y jefe del equipo.
En la excavación de la ciudad de Kelheim (Sur de Alemania) este equipo científico ha logrado recuperar el 98 por ciento del cuerpo de este dinosaurio fosilizado, cuando otros hallazgos paleontológicos considerados muy completos apenas llegan al 80 por ciento.
El dinosaurio encontrado pertenece a una especie sin nombre del suborden de los terópodos (Theropoda), igual que el conocido y temible tiranosaurio.
Los ejemplares de este suborden vivieron desde el Triásico superior hasta el Cretácico superior (entre hace 228 y hace 65 millones de años) y se caracterizaban por su alimentación carnívora y su forma bípeda de desplazamiento.
A pesar de que los terópodos se extendieron por todos los continentes, hasta el momento los científicos han encontrado escasos restos fósiles completos de la especie.
Los trabajos del equipo de paleontólogos han durado cerca de dos años y Rauhut espera preservar en Alemania el cuerpo fosilizado de este dinosaurio. EFE
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Descubren los fósiles de roedores más antiguos hasta la fecha en Perú


MADRID, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -
   En un paseo literal a través del tiempo a lo largo del río Ucayali, cerca de Contamana, en Perú, un equipo de investigadores ha descubierto fósiles de roedores de por lo menos, 41 millones de años, lo que los convierte en los más antiguos encontrados en América del Sur.
   Los restos, en su mayoría dientes, muestran que estos animales están estrechamente relacionados con los roedores africanos, lo que confirma la hipótesis de que los roedores de América del Sur eran originarios de África, afirma el doctor Darin Croft, profesor de anatomía en la Case Western Reserve University, en Estados Unidos, y miembro del equipo de investigación.
   Este descubrimiento apoya la idea de que estos roedores llegaron por el norte y se extendieron hacia el sur; los roedores son del suborden Caviomorpha, grupo que incluye a roedores vivos hoy en día, como cobayas, chinchillas y erizos. El nuevo hallazgo, que describe tres nuevas especies, ha sido publicado en 'Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences'.
   El doctor Pierre-Olivier Antoine, profesor de paleontología en el Instituto de Ciencias Evolutivas de la Universidad de Montpellier, en el sur de Francia, pidió al doctor Croft, paleontólogo especializado en evolución de los mamíferos, unirse a su equipo de científicos de Francia, Alemania, Perú y Panamá.
   El equipo visitó por primera vez la región peruana en 2008, después de estudiar la descripción del área escrita en 1948 por el profesor de Harvard, Bernhard Kummel. Kummel menciona fósiles a lo largo del río Ucayali, un importante afluente del Amazonas, pero el equipo no encontró ninguna evidencia de que alguien más lo hubiese constatado. Durante tres viajes, realizados entre 2008 y 2010, el grupo encontró fósiles en una parte del río que quedaba al descubierto cuando el nivel del agua era bajo. La edad mínima de los fósiles fue datada en 41 millones de años, utilizando el sistema argón-argón.
   La edad de los fósiles es apoyada por estudios genéticos de roedores africanos y sudamericanos, que muestran que los animales comparten un origen común, y estiman que los roedores llegaron a América del Sur durante el Óptimo Climático del Eoceno Medio, hace unos 40 millones de años. En ese momento, según otros científicos, un roedor africano, sobre una balsa formada por vegetación, podría haber alcanzado el noreste de Brasil en una o dos semanas.
   Las nuevas especies son más pequeñas que casi todos los roedores caviomorfos actuales: Contamanensis Cachiyacuy, llamado así por la región de Contamana, tenía el tamaño de una rata pequeña; y Maquiensis Canaanimys, el nombre de la localidad específica donde se hallaron los fósiles, y Cachiyacuy kummeli, llamado así por Kummel, eran del tamaño de un ratón de campo.
   Según Croft, mientras que lugares como la Patagonia han sido bien estudiados, se han encontrado relativamente pocos yacimientos de fósiles en el resto de América del Sur, especialmente en las zonas más tropicales; y añade que todavía existen una gran cantidad de fósiles por descubrir.
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Paleontólogos argentinos hallaron el fósil de ballena más antiguo del mundo



Lo encontraron en la isla Marambio, Antártida. Se trata de un cetáceo de 49 millones de años, un arqueoceto perteneciente al grupo "basilosáurido" que dio origen a las ballenas y delfines de hoy en día.


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EL FÓSIL DE UNA BALLENA FUE HALLADO POR CIENTÍFICOS DEL CONICET Y DEL INSTITUTO ANTÁRTICO EN LA ISLA MARAMBIO. FOTO: TÉLAM

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Científicos argentinos dieron a conocer hoy el hallazgo de los restos de una ballena de 49 millones de años, descubrimiento que tomó gran relevancia debido a que representa el registro más antiguo que se conoce hasta el momento en el mundo acuático.
Se trata de un arqueoceto perteneciente al grupo "basilosáurido", que dio origen a las ballenas y delfines de hoy en día.
El director nacional del Antártico, Mariano Mémolli, y el director del Proyecto de Paleontología de Vertebrados de la Antártida, Marcelo Reguero, brindaron una conferencia en la sala de Prensa de Tecnópolis con la participación del canciller, Héctor Timerman, y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao.
El especimen, cuyo descubrimiento tuvo lugar en la isla Marambio, Antártida, representa un eslabón importante en la cadena evolutiva de los cetáceos, ya que evidencia la transformación de ejemplares semi-acuáticos en acuáticos.
A diferencia de los cetáceos modernos, tienen aletas posteriores bien desarrolladas y miembros primitivos de adaptación hacia la vida marina a modo de patas digitadas, pero con dedos unidos entre sí.
Los restos corresponden a la mandíbula del ejemplar, un adulto de entre seis a siete metros de largo.
Por el desgaste de los dientes, se estima que era un gran predador y consumía pingüinos, entre otras especies. Durante la conferencia, el ministro Barañao destacó la presencia en la Antártida de una misión científica.
"El Ministerio de Ciencia y Tecnología financia proyectos científicos, entre otras cosas la paleontología; y considera a la soberanía como la presencia científica tecnológica en el continente blanco", afirmó.
Por su parte, el canciller Timerman definió a la Argentina como "un país con vocación antártica".
Actualmente, la mandíbula y otros restos menores del arqueoceto se encuentran en preparación y restauración final en los laboratorios del CENPAT, Puerto Madryn.
Fuente: NA
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Puente Tablas ya tiene puerta

GINÉS DONAIRE - Jaén - 12/10/2011



El oppidum o ciudad ibera de Puente Tablas (Jaén) no para de arrojar luz. La segunda intervención realizada este año por el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAAI), con sede en la Universidad de Jaén, ha dejado al descubierto la puerta sur del oppidum, la única entrada conocida por ahora y una de las pocas puertas ibéricas excavadas en Andalucía.

La puerta sur de Puente Tablas, una urbe fortificada, es la primera conocida de esta ciudad y tiene como característica que no conoció la romanización, por lo que es una puerta exclusivamente ibera. Según señaló el director del CAAI, el arqueólogo Arturo Ruiz, la puerta se levantó en el siglo VII antes de Cristo, cuando se fortificó por primera vez el lugar y se construyeron dos bastiones que en paralelo trazaron un camino de algo más de 14 metros que atravesaba la fortificación con un ancho continuo de casi cuatro metros. En el interior, a la derecha de la puerta, el CAAI ha descubierto restos constructivos de una serie de espacios del siglo IV antes de Cristo, todavía por definir, cuyos muros conservan aún el revoco de cal. La puerta se mantuvo con sucesivas adecuaciones del pasillo de acceso hasta bien avanzado el siglo IV antes de Cristo, cuando el oppidum se abandonó.
Algún tiempo después, el lugar se volvió a ocupar. Los nuevos habitantes, explica Ruiz, decidieron cambiar el modelo de entrada porque uno de los bastiones había sufrido un fuerte proceso erosivo; así que desmocharon el otro bastión y, con un ligero desvío de la anterior puerta, construyeron una nueva, acortando la longitud del pasillo hasta los tres metros y reduciendo su ancho hasta los dos metros.
Todavía hoy se conservan los goznes de la puerta al inicio del pasillo y seguramente los restos de carbón recogidos aclararán en el futuro el tipo de madera de la que estaba hecha. "Además de esta puerta sur, que es la que mira hacia La Guardia, donde habría seguramente otro oppidum importante, seguramente habrá más puertas, como una norte que comunicaría con Iliturgi y Cástulo", explicó ayer sobre el terreno Ruiz, que ha dirigido los trabajos junto a los profesores Manuel Molinos y Eva Montes.
La intención del CAAI es poner en valor el yacimiento de Puente Tablas, con el centro de recepción a la entrada, y luego contar con una serie de puntos que sean visitables como el palacio y las casas. "De esta manera, el visitante tendrá un mayor conocimiento sobre lo que es un oppidum en Andalucía", aseguraba Arturo Ruiz.
El CAAI ha realizado durante este año dos intervenciones en el yacimiento de Puente Tablas, ambas enmarcadas en el plan turístico Viaje al Tiempo de los Iberos, que promueven la Diputación de Jaén y la Consejería de Turismo. Una campaña anterior propició la excavación del palacio del príncipe de Puente Tablas, convirtiéndose así en el primer edificio aristocrático de estas características hallado en Andalucía.
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martes, 11 de octubre de 2011

Los aborígenes australianos, ¿los primeros astrónomos?


Jack Lamport
BBC

Un círculo de piedras, con forma de huevo en Australia puede ser más antiguo que Stonehenge en Inglaterra y probar que las culturas aborígenes australianas antiguas tenían un profundo conocimiento de los movimientos de las estrellas.
Con una anchura de 50 metros y con más de 100 rocas de basalto, el sitio de Wurdi Youang en Victoria fue descubierto por los colonos europeos hace dos siglos, y registrado por arqueólogos en 1977, pero sólo ahora se ha vuelto a descubrir su propósito.
"Es interesante saber desde cuando las personas ejercían la astrología. Si tiene 5.000 años sería anterior a Stonehenge"
Ray Norris, astrofísico británico
Se cree que el sitio fue construido por integrantes de la comunidad Wadda Wurrung, los pobladores tradicionales de la zona. No obstante el conocimiento del significado de las piedras se perdió cuando el idioma tradicional y las prácticas fueron prohibidas a principios del siglo XX.
Ahora un equipo de arqueólogos, astrónomos, y asesores aborígenes dicen saber su significado.
El grupo descubrió que las rocas en la punta del círculo con forma de huevo apuntan a una posición en el horizonte donde el Sol se pone en los solsticios de verano y de invierno, el día más largo y más corto del año.
El eje vertical apunta hacia el equinoccio cuando la duración del día es igual al de la noche.
En cambio, en Stonehenge, el Sol se alinea con orificios en las piedras en estas fechas claves del calendario solar.
Las probabilidades de que el trazado de Wurdi Youang sea una coincidencia es minúscula, argumenta Ray Norris, un astrofísico británico de la Agencia Nacional de Ciencia de Australia, que está dirigiendo la investigación.
Norris y sus socios aborígenes utilizaron tecnología de la NASA para medir la posición de cada roca en relación al sol, y para demostrar la conexión entre el solsticio y el equinoccio.
"Es verdaderamente especial porque muchas personas no toman en cuenta la ciencia de los aborígenes", dice Reg Abrahams, un asesor aborigen que trabaja con Norris.
Al igual que ocurrió con Stonehenge, el descubrimiento podría cambiar la manera en la que las personas ven las sociedades antiguas. Sólo recientemente se ha demostrado que las sociedades aborígenes podían contar más allá de 5 o 6.

Canciones e historias

Emú en el cielo
Esta foto del emú en el cielo sobre la roca donde se grabó una imagen del pájaro fue enviada a todas las escuelas de Australia.
"Esta es la primera vez que hemos sido capaces de demostrar, que al mismo tiempo que estaban interesados en la posición del Sol estaban realizando mediciones astronómicas", dijo Norris, quien también es miembro de la Escuela de Estudios Indígenas en la Universidad de Mcquarie en Sidney.
Otros estudios del profesor británico, sobre canciones y cuentos aborígenes, también indicaron una clara comprensión de los movimientos del Sol, la Luna y las estrellas.
Las tradiciones indígenas varían a lo largo de Australia, pero un cuento que aparece en muchas tradiciones locales, es la historia de un gran emú (ave parecida al avestruz) que se encuentra en el cielo.
El emú, que puede verse en el hemisferio sureste durante abril y mayo, es una forma hecha de parches oscuros de la vía láctea.
Su apariencia coincide con la época de apareamiento del emú y para los contadores de cuentos es una señal para empezar a recolectar huevos.
Animado por el historiador Hugh Cairns, Norris examinó y fotografió una roca tallada con una figura de emú en el parque nacional de Kuring-Gai Chase cerca de Sidney, que refleja la forma del animal celestial.
Durante el otoño en el sureste, la constelación está posicionada sobre la roca y la forma del pájaro se refleja perfectamente sobre el grabado.

Salto intelectual

Otras cuentos muestran un conocimiento más complejo e intelectual del universo.
En el caso del eclipse solar, los habitantes de Walpiri in el territorio del noreste cuentan una historia sobre una mujer sol que busca a un hombre luna. Cuando lo atrapa, ambos se convierten en marido y mujer causando un eclipse solar.

Un poco sobre los aborígenes

  • La población aborigen de Australia es de 470.000, entre 21 millones de habitantes
  • Hay más de 400 tradiciones aborígenes separadas en Australia, pero comparten muchas creencias
  • Todas las culturas aborígenes creen en el Tiempo del Sueño, una expresión para la relación del hombre con el mundo espiritual y los elementos morales del mundo
  • Un Soñar es una historia que pertenece a una tribu en particular y cuenta la historia de la creación
La idea de que el eclipse solar es causado porque la luna se mueve frente al sol es algo que sólo se aceptó ampliamente por los científicos occidentales en el siglo 16.
"Esto no tiene nada que ver con bolas de fuego que salen, tiene que ver con un cuerpo que se mueve frente a otro", dice Norris. "Eso es un salto intelectual gigante."
Teniendo en cuenta que los eclipses solares se producen con poca frecuencia, la supervivencia de esta historia, pasada a través de las generaciones, también muestra una extraordinaria continuidad en el aprendizaje.
Estos descubrimientos juegan un papel crucial a la hora de ayudar a los aborígenes australianos y a los que no son aborígenes a comprender lo intelectualmente avanzada que era su sociedad antigua.
"Este descubrimiento tiene una enorme importancia para entender la increíble habilidad de esta cultura que está calumniada", dice Janet Mooney, jefa de los Estudios Indígenas Australianos de la Universidad de Sidney.
"Hace que, no sólo yo, como aborigen sino que todas las personas aborígenes de Australia se sientan muy orgullosas."
Mooney espera ser capaz de hablar a sus estudiantes de un lugar aborigen más antiguo que Stonehenge.
Pero hasta que sea fechado, Wurdi Youang podría tener cualquier edad entre 200 y 200.000 años.
"Es verdaderamente especial porque muchas personas no toman en cuenta la ciencia de los aborígenes"
Ray Norris, astrofísico británico
Las estructuras aborígenes de piedra en la región tienen un amplio rango de edades y son muy difíciles de fechar. Muchos de los lugares más pequeños de rocas que han sido encontrados, como refugios y zonas para cocinar han sido movidos a lo largo del tiempo por fuerzas naturales y humanas.
Pero teniendo en cuenta el tamaño de las piedras en Wurdi Youang y la profundidad a la que están arraigadas en la tierra, lo más probable es que lleven allí hace miles de años, según los arqueólogos.
Para ponerle una fecha, los arqueólogos necesitan analizar la tierra bajo las rocas para saber cuando estuvo expuesta al sol, y el equipo espera ser capaz de hacerlo en los próximos meses.
Pero el profesor Norris cree que ya ha demostrado el valor real del círculo de piedras.
"Es interesante saber desde cuándo las personas ejercían la astrología. Si tiene 5.000 años sería anterior a Stonehenge", dijo."Pero no es tan interesante para mi,como saber si los aborígenes practicaban la astronomía antes de tener contacto con los británicos. Eso nos dice mucho sobre qué clase de cultura es."
Imagen de un emú grabado en una roca
La roca tallada con una figura de emú se encuentra en el parque nacional de Kuring-Gai
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lunes, 10 de octubre de 2011

Descubren un perro prehistórico con un hueso de mamut en la boca


  • Fue enterrado junto a otros dos animales siguiendo un ritual
  • Un humano pudo colocar el hueso para alimentar al animal durante la muerte
  • El estudio demuestra que la domesticación se produjo antes de lo pensado
Ampliar fotoLos perros pudieron ser enterrados siguiendo un ritual de la época
Los perros pudieron ser enterrados siguiendo un ritual de la épocaMietje Germonpré
RTVE.es 10.10.2011 - 13:40h
Un equipo de investigadores ha descubierto los restos fósiles de tres perros del Paleolítico, uno de ellos con un hueso de mamut en la boca, que pudieron ser enterrados siguiendo un ritual típico de la época.
Los fósiles han sido descubiertos en la región de Predmostí, en la República Checa, según recoge la publicación Journal of Archaelogical Science.
Los científicos consideran que los tres animales fueron enterrados siguiendo un ritual y que un humano pudo colocar el hueso de mamut en la boca de uno de estos perros para que "estuviera alimentado y acompañara su alma y la de su dueño en su viaje después de la muerte".
Además, una vez fallecidos, los humanos retiraron el cerebro del cráneo de los perros, lo que puede implicar -según estos rituales- un significado asociado con la liberación de su espíritu.
Los cráneos muestran signos claros de domesticación
Muchos pueblos indígenas de estas regiones europeas consideraban que la cabeza y el cerebro contenían el espíritu o el alma, así, los humanos hicieron un agujero en el cráneo del animal muerto para que el espíritu pudiera ser libre.
Otro de los aspectos que ha llamado la atención de los investigadores es que "los cráneos muestran signos claros de domesticación", asegura Mietje Germonpré, paleontóloga del Instituto Belga de Ciencias Naturales, en declaraciones recogidas porDiscovery News.
Según la investigadora, los cráneos de estos ejemplares son significativamente más bajos que los de los fósiles que se han encontrado de lobos o de especies modernas de esta especie, e incluso poseen una estructura más ancha y un paladar diferente al de estos animales.

Bestias de carga

Los paleontólgos han señalado que eran animales grandes, que pesaban alrededor de 35 kilos, por lo que eran utilizados como bestias de carga para ayudar a los humanos en el transporte de huesos, carne o leña.
Sus cráneos, explica Germonpré, "son similares al de un Husky siberiano, aunque más grandes y pesados que los ejemplares que conocemos actualmente".
El estudio, explican los investigadores, es "muy convincente", y demuestra "claramente que el proceso de domesticación de los perros se llevó a cabo miles de años antes de lo previsto", considera Rob Losey, otro de los paleontólogos que ha participado en la investigación.
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