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lunes, 20 de junio de 2011

Una princesa arroja luz sobre los primeros celtas

Los hallazgos sugieren un aprecio de los celtas por la ornamentación.


Las joyas de oro y ámbar demuestran la importancia de la persona enterrada.

Dos mil seiscientos años después del entierro original, expertos alemanes estudian cuidadosamente una tumba celta completa con la esperanza de hallar más información sobre una cultura que una vez floreció en buena parte de Europa.

El sepulcro no representa el final más glorioso para quien fue inhumada en el corazón de la zona del Danubio alemán: una dama aristocrática celta que vivió con estilo.

La mujer descansó en paz hasta que, hace unos meses, su tumba fue excavada en su totalidad y más de 80 toneladas fueron transportadas en un camión a través de un sinnúmero de poblaciones alemanas.

En el sepulcro también fueron hallados los restos de un niño, que se supone era el hijo de la dama celta.

Jerarquía

El traslado tuvo como destino el patio trasero de las oficinas del servicio arqueológico del estado federado de Baden-Württemberg, en el sur de Alemania.

Cuando el camión llegó, la tumba -envuelta casi en su totalidad en hormigón- fue colocada en el interior de una tienda de campaña.

Los arqueólogos decidieron que desmontar el sepulcro pieza por pieza les permitiría utilizar los recursos más modernos de análisis, desde los rayos X hasta la informática.

Debido a la cantidad de joyas de oro y ámbar halladas, se estableció la importancia de las personas enterradas, supuestamente una princesa y su hijo.

Esto sugiere que la temprana cultura celta contaba con una jerarquía aristocrática, lo cual ha sido motivo de controversia entre los arqueólogos.

Fecha exacta

"Es la más antigua de las tumbas principescas femeninas del mundo celta", dice el doctor Dirk Krausse, quien está a cargo de la excavación.

"Es el único ejemplo de un sepulcro real celta con una cámara de madera", explica.

Los arqueólogos están entusiasmados porque el suelo empantanado de la región ayudó a preservar la tumba, cuyo piso de roble estaba intacto.

El roble utilizado fue talado hace 2.620 años, por lo que se estima que la dama murió en el año 609 A.d.C.

Y a diferencia de muchas otras, la tumba se salvó del saqueo durante 26 siglos.

Esto explica la preservación de la joyería y que se puedan apreciar, especialmente, los diseños de los broches de oro y ámbar.

Corazón celta

Se suele ubicar el corazón celta en las fronteras occidentales de Europa, como Gales, Escocia, Irlanda, la Bretaña francesa y el norte español.

Pero el doctor Krausse sostiene que el centro de esa cultura era en realidad la región del curso superior del río Danubio, desde donde los celtas podían comerciar.

"El arte y la cultura celtas tienen sus orígenes en el suroeste de Alemania, el este de Francia y Suiza, de donde se extendieron a otras partes de Europa", manifiesta Krausse.

La presión de las tribus del norte y de los romanos desde el sur empujaron a este pueblo hasta las fronteras occidentales del continente, añade.

Con estilo

La dama en la tumba revela que a los celtas les gustaban la ornamentación y el estilo.

A la arquéologa Nicole Ebenger-Rest, que participa en la cuidadosa excavación, no sólo la entusiasman los anillos y los broches descubiertos.

La especialista tiene esperanzas de que los fragmentos de tela y los restos de alimentos o materia orgánica hallados puedan arrojar luz sobre la forma de vida de los celtas.

Y sobre los restos humanos aclara: "Son esqueletos, sí, pero correspondieron a seres humanos, por lo que uno siente un respeto natural pese a la brecha de 26 siglos".

En sus palabras, lo que se establece entre los estudiosos y la princesa y su hijo "es una relación natural entre personas".

Tomado de:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110425_princesa_cultura_celta_hallazgo_excavacion_tumba_ra.shtml

¿Un clan guerrero gallego hace 3.000 años?

El arqueólogo Alberte Reboreda (agachado), contó con colaboración del investigador y arqueólogo Antonio de la Peña Santos (drcha).

ELENA OCAMPO - VIGO Hace tres mil años, los habitantes de la actual Galicia salpicaban una orografía mucho más agresiva agrupados en clanes, que ocuparían territorios similares en tamaño a las actuales parroquias. Empezaban a ser sedentarios y los grupos eran tan numerosos como lo son hoy en día los núcleos de población gallegos. Ya cultivaban y eran ganaderos, aseguran los historiadores. Esta época histórica ha quedado grabada en la piedra. Y por eso, sorprendentemente, existen legados que han sido capaces de traspasar tres milenios y llegar hasta nuestros días.
Un nuevo hallazgo aporta ahora más luz a la Edad de Bronce gallega. El descubrimiento de la primera "estela de guerrero" prehistórica –única hasta el momento en Galicia– en el municipio de Castrelo do Val (Ourense), ha supuesto toda una sorpresa para arqueólogos e investigadores, a pesar de que se conserven varios monumentos funerarios en A Limia.
"La estela está datada en la Edad de Bronce, entre 1200 y 1000 a. C e incluye la representación de una espada, una lanza y un carro", explica el arqueólogo y director de los trabajos, Alberte Reboreda. Hasta el momento, este tipo de estelas solo eran conocidas en un territorio que se extendía en el área extremeña y el suroeste andaluz, o el sureste de Francia y el Sur de Portugal. "A día de hoy solo están catalogadas 116 ejemplares de este tipo de estelas", asegura el experto.
Es, por tanto, la primera vez en la historia de Galicia que aparece grabado un carro y un escudo con escotadura en V de la Edad de Bronce. El identificativo en su momento debió estar alzado, lo que también guardaría relación con el topónimo de lugar: Pedra Alta. En cuanto a su finalidad, los investigadores aún dudan si sería un indicativo de un clan guerrero o de un guerrero solitario o, por el contrario, un indicativo funerario. "No sabemos si podría estar advirtiendo de la presencia de un clan guerrero", responde Alberte Reboreda a esta cuestión. Lo que está claro para los expertos es que este tipo de petroglifos aparecen en lugares de paso como caminos, vías y al lado de ríos. Y que estos "indicativos" servían para representar las "ideologías" de los habitantes.
"La presencia de carros en las estelas del suroeste ha sido valorado desde un punto de vista bélico y social, aunque también como ritual y funerario", aseguran los investigadores.
Sorprendente encuentro
La forma en la que se halló este vestigio histórico es igualmente sorprendente. Fue la familia Lozano Rúa, propietaria de los terrenos, quien lo puso en conocimiento de un aficionado local a la Arqueología. Éste a su vez, lo comunicó a los arqueólogos Alberte Reboreda y Eduardo Breogán Nieto, que hacían una prospección arqueológica en la zona. Los profesionales contaron la con la colaboración del investigador y arqueólogo del Museo de Pontevedra Antonio de la Peña Santos, experto en petroglifos de la Edad de Bronce. Y estos tres arqueólogos preparan ahora un artículo científico.
Dan a conocer la historia, porque la pieza ya está protegida en dependencias municipales y la dirección xeral de Patrimonio está al tanto, aseguran.
Iconografía
Las dimensiones del vestigio hallado están en 175 centímetros de altura; entre 63 y 70 centímetros de ancho y unos 30 de grosor y, aunque el estado de conservación es buena, han sido dañadas por aperos de labranza. Al parecer, por ese terreno pasaba un camino, que quedó afectado –al igual que la piedra– por una concentración parcelaria realizada en 1973.
La explicación del historiador de Arte y arqueólogo, Alberte Reboreda, es la siguiente: "Los elementos representados en la estela más significativos desde el punto de vista iconográfico son el escudo y el carro", asegura en un escrito. "El escudo aparece representado por medio de tres círculos concéntricos y una abertura en V, con una posible abrazadera horizontal", prosigue. "Este tipo de escudos están presentes en Irlanda, en Dinamarca y Suecia y también en el Mediterráneo, de donde son originarios según varios autores".
Con respecto al carro, con incisiones más finas, son frecuentes en las estelas del área del río Rajo y son una muestra de la interacción de las culturas del Mediterráneo y las que habitaban la península Ibérica en la transición del II al I milenio antes de Cristo. Éste, el de Pedra Alta, "aparece tirada por dos cuadrúpedos", concluye.
Tomado de:

Encuentran pinturas de hace 25.000 años en la cueva vizcaína de Askondo


Más de una docena de pinturas de arte rupestre paleolítico de más de 25.000 años de antigüedad han sido localizadas en la cueva de Askondo de la localidad vizcaína de Mañaria. La autenticidad de las obras ha sido certificada al "100%" por expertos del CSIC.
La diputada de Cultura, Josune Ariztondo, ha dado a conocer esta mañana en Bilbao el hallazgo de este yacimiento arqueológico junto con el doctor en Arqueología Diego Gárate y el experto del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, César González.
Según han explicado, en la cavidad se han localizado en muy mal estado de conservación más de una docena de representaciones en pintura roja o grabadas y otros elementos parietales. En concreto, los investigadores han descubierto cinco caballos pintados en rojo, dos de ellos de más de metro y medio; un caballo grabado; una mano en positivo -la primera que se localiza en Euskadi-, una serie de dos trazos pareados; un punto rojo; una línea cervico-dorsal de animal; una serie de grabados subverticales no figurativos, y un hueso de animal hincado en la pared a dos metros de altura que los expertos relacionan con alguna actividad artística.
Los análisis realizados por los descubridores consideran evidente la autenticidad del yacimiento y lo sitúan en una cronología entre 28.000-18-000 años antes de nuestra era, es decir entre el gravetiense y el solutrense, aunque lo más probable es que se sitúe en 25.000 años. Ello significa que el conjunto artístico es crononólogicamente muy anterior al hallado en Santimamiñe.
No obstante, para confirmar la autenticidad de las pinturas, se ha recurrido a un equipo externo formado por los expertos en Arte Prehistórico Manuel González Morales y Cesar González Sanz del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, centro asociado al CSIC, quienes han subrayado que en esta cueva "no hay ninguna duda. Es de las seguras". Los arqueólogos tratarán ahora de restaurar las pinturas e inspeccionarán de nuevo la cueva por si hubiera más pinturas en su interior.
Descubiertas el pasado mes de enero
Las pinturas fueron localizadas por el equipo formado por los arqueólogos Diego Gárate Maidagan, Joseba Rios Garaizar y Ander Ugarte Cuetara durante una visita el pasado mes de enero a la cavidad dentro de un proyecto de investigación más amplio relacionado con el poblamiento paleolítico en el interior del territorio vizcaíno. El equipo observó una pequeñas manchas en las paredes muy deterioradas por pintadas, rozaduras y hogueras pero tras revisarlas con más detenimiento confirmaron que se trataba de pinturas rupestres, cuya temática y forma se pueden reconocer en otras cuevas del occidente europeo.
Aunque la cueva era conocida desde hacía tiempo el yacimiento no fue descubierto "porque no se había sabido ver". "Hay que tener el ojo educado y saber lo que se está buscando", ha explicado González Morales.
De hecho, la cueva de Askondo fue descubierta en 1912 por Gávez Cañero, encontrando escasos restos arqueológicos. No obstante, en 1963 se localizaron dos cráneos de oso de las cavernas que motivó la visita de furtivos y la excavación incontrolada de la cavidad.
La cueva de Askondo es la quinta con arte parietal paleolítico localizada en el territorio vizcaíno tras Venta Laperra (1904), Santimamiñe (1917), Arenaza (1963) y El Rincón (2004). Por la cantidad de grafías animales descubiertas sería la tercera en importancia dentro del territorio junto a la Venta Laperra, y por detrás de Santimamiñe y Arenaza.
La Diputación Foral de Vizcaia ha cerrado el acceso de la cueva y el yacimiento ha quedado automáticamente protegido desde el momento de su localización por la Ley de Patrimonio.
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Hallan en Escobar una reserva arqueológica sin precedente

Huesos con cortes y fracturas. Vestigios de que fueron cocidos. Pertenecen a guanacos, ciervos de los pantanos, venados y nutrias


Excavaciones. Los arqueólgos tardaron 4 meses en desenterrar la reserva. La “parcela” que se preservará tiene 50 x 50 metros.

Trocitos de cerámica. Piedras angulosas o redondeadas. Minúsculos fragmentos de huesos. Un rompecabezas de 10.000 piezas: todo un tesoro para los arqueólogos que desenterraron las huellas más antiguas de los primeros pobladores del norte bonaerense, hace 2.500 a 3.000 años. Las encontraron en noviembre, a 5 kilómetros del centro de Escobar, en un predio donde se construirá un barrio privado; no obstante, el yacimiento será preservado.

La ley 25.743 obliga a realizar un estudio de impacto arqueológico previo a cualquier emprendimiento importante, lo que no siempre se cumple (ver Huellas ...). En este caso, antes de la construcción del barrio San Matías, el estudio encargado por la firma Eidico fue realizado por un equipo de arqueólogos dirigido por los doctores Daniel Loponte y Alejandro Acosta, investigadores del Conicet en el Centro de Registro Arqueológico, que depende de la Dirección de Patrimonio Cultural bonaerense.

En la época en que vivieron esos cazadores y recolectores, lo que hoy es el delta del Paraná era un gran golfo . Antes, hace unos 6.500 años, el mar se había elevado 6,5 metros y había llegado hasta el norte de Rosario. El mar fue retirándose muy lentamente; dejó un acantilado y comenzó a formarse el delta. “Cuando las condiciones marinas cambiaron a fluviales, ocuparon el lugar estos grupos aborígenes”, indica Loponte.

La llanura pampeana ya estaba habitada (se registra presencia humana desde hace 10.000 años). Y también había pobladores en la llanura fluvio-lacustre. Pero esta zona, en el nordeste bonaerense, estaba desierta. Loponte deduce que la región era similar a la franja entre Punta Indio y San Clemente, intermedia entre fluvial y marina.

A lo largo de cuatro meses de excavaciones, los arqueólogos se toparon con restos de cerámicas, herramientas y huesos de animales que dan cuenta de la buena elección del asentamiento, en función de la riqueza de recursos . A una profundidad de entre un metro y 1,5 metro rescataron instrumentos de piedra, del tipo cuchillo, para cazar y procesar presas; y raspadores para limpiar los cueros.

Entre ellos había huesos con cortes y fracturas, vestigios de que fueron cocidos. Se trata de huesos de guanacos, ciervos de los pantanos, venados de las pampas, nutrias. Además, aquellos aborígenes pescaban, corvinas y armados.

Los trozos de cerámica muestran una decoración novedosa. Fueron escudillas para cocinar, y quizá también para almacenar alimentos.

Otros eran formas tubulares, abiertas arriba y en la base, por lo que “creemos que tuvieron un uso simbólico”, señala Loponte.

Aparecieron además manos de morteros, que pudieron haber molido carne seca, o semillas para hacer harina . ¿De qué plantas? “Pudo haber un monte de tala –estuvo desde hace no menos de 2.000 años, hasta la colonia–, que tiene un fruto comestible: espinillo, tala, algarrobo negro y blanco, chañar”, infiere el arqueólogo.

En esa zona convergían tres ambientes distintos: ese monte xerófilo, cuña del talar que desde Santiago del Estero llegaba hasta la depresión del Salado; la llanura pampeana; y el ambiente de río, con características tropicales.

“Era una franja ecológica que fue muy jerarquizada por los grupos aborígenes, porque tenía una gran variedad de recursos –subraya Loponte–. Por eso, en los últimos 2.000 años hubo una gran concentración de población: los primeros cronistas dan testimonio de que estaba lleno de gente”.

Los arqueólogos determinaron que aquellos primeros pobladores “probablemente eran una banda compuesta por cinco a siete familias”, que volvían cada tanto a ese campamento, y que lo ocuparon por varias generaciones. Sin embargo, algunas de las herramientas están hechas con trozos de rocas predominantes en Tandil o Sierra de la Ventana, y otras de El Palmar. Será difícil determinar si fue trueque o las trajeron de allá.

El hallazgo de este sitio obligó a Eidico a readecuar el diseño del barrio –parte del club house coincidía con la reserva–, ya que esa “parcela” de 50 x 50 metros será preservada. Mientras en el laboratorio del Instituto Nacional de Antropología se analizan las piezas, con colaboración de pasantes de Arqueología de la UBA, Loponte planea una nueva excavación, aunque no para extraer todo, sino una muestra. Después, la reserva será nuevamente cubierta. “En el futuro vendrán otros arqueólogos –sostiene–, con otra tecnología, y con otras preguntas”.

Tomado de:

http://www.clarin.com/sociedad/medio_ambiente/Hallan-Escobar-reserva-arqueologica-precedente_0_443355797.html

Hallan fósil de tigre dientes de cimitarra en Venezuela

Detalle del colmillo del Homotherium venezuelesis (Cortesía IVIC)

Este es el cráneo encontrado Cortesía IVIC)

n un depósito fósil de Venezuela fue hallada una nueva especie de tigre dientes de cimitarra, descubierta en Venezuela y designada Homotherium venezuelesis.

Fue identificada oficialmente así en honor a Venezuela, luego de ser aceptada el lunes 13 de diciembre de 2010 por la Sociedad de Paleontología de Vertebrados según anunció Ascanio Rincón, paleontólogo del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

En un depósito de asfalto, ubicado al oriente del país, se hallaron unas 200 piezas de elementos esqueléticos solo en la superficie, entre distintas mandíbulas parciales, colmillos, dientes, evidencia de que, según el científico, sugiere que por lo menos había 7 individuos del género Homotherium, familia Felidae que son todos los gatos, y la subfamilia Machairodontinae que son todos los tigres con dientes largos, dientes de sable y cimitarra.

El equipo también encontró en el depósito dantas, báquiros y caballos distintos a los que se conocen porque tenían patas más robustas, camellos, restos de un animal parecido a un rinoceronte, rabipelados, cachicamos gigantes del tamaño de un Volkswagen, osos hormigueros gigantes (tres veces más grandes al actual), reptiles, culebras, tortugas, aves acuáticas, gavilanes, zamuros, patos, perezosos gigantes, puercoespines, ratas arborícolas, chigüires, así como elHomotherium venezuelensis.
Tomado de:

domingo, 19 de junio de 2011

Hallazgo prehistórico con repercusión internacional

MATAOJO | LUIS PÉREZ

Un equipo de unas 15 personas, entre arqueólogos y otros técnicos uruguayos y españoles, está instalado en carpas en la localidad de Mataojo -a 200 kilómetros de la ciudad de Salto- investigando hallazgos de 9.000 y 14.000 años de antigüedad.

Los primeros resultados de análisis, practicados con carbono 14 en Estados Unidos a algunos de los cientos de elementos descubiertos (puntas de lanzas, cortes que eran usados como herramientas), adelantaron que las evidencias sobre la presencia humana en esta parte de América data de 9.000 y 14.000 años, mientras las expectativas por conocer más sobre su evolución se acentúan con las excavaciones que se hacen con minuciosidad y reserva.

Este descubrimiento que ha alcanzado trascendencia internacional -especialmente en el Ministerio de Cultura de España, que fue el que aportó los primeros recursos económicos y técnicos para la investigación- estuvo a cargo del director del Museo del Hombre y la Tecnología de la Intendencia de Salto, Mario Trindade, quien luego pasó a ser asesorado y a trabajar con el arqueólogo uruguayo Rafael Suárez.

La firma de un convenio en 2010 entre la Intendencia y el gobierno español permitió que se sumaran al proyecto "Mataojo" arqueólogos y especialistas, razón por la cual desde fines de enero pasado se han instalado en el lugar Ana Mateos Cachuarro del Centro Nacional de Investigaciones sobre la Evolución Humana de España, Jesús Rodríguez y Antoni Tarriño que investigan en aleros, canteras y cuevas de Zanja del Tigre junto a los técnicos uruguayos en una tarea que es apoyada por personal del Ejército Nacional, funcionarios municipales y estudiantes de arqueología.

Lo más preocupante para las autoridades departamentales y los técnicos es el desinterés mostrado por el gobierno nacional, que hasta el presente no han atendido las solicitudes de participación y apoyo que se han cursado al ministro de Educación y Cultura. En este lugar se llevan detectados 87 sitios arqueológicos y entre ellos una cueva con una inscripción con un petroglifo (grabado sobre roca), que es única, y no se mencionó su ubicación.

La secretaria general de la Intendencia, Ceclilia Eguiluz, mostró la preocupación que se plantea por lo que pueda ocurrir cuando se retiren los técnicos y el personal de apoyo y el sitio quede sin protección, por lo que interesa saber al gobierno departamental si este proyecto, que ha despertado interés en otros países, culturalmente le sirve a Uruguay. "Para el 3 de marzo tenemos la promesa que vamos a ser recibidos por las autoridades del Ministerio de Educación y vamos a poder ir acompañados de todos los técnicos antes de que regresen a España", dijo la jerarca.

Mateos manifestó que este hallazgo en Mataojo es "muy prometedor, aunque falta mucho trabajo de laboratorio", acotó Mateos, que representa al Ministerio de Cultura español.

Cuevas de Mataojo son como una "cápsula del tiempo", según experto

MATAOJO

Sobre el hallazgo en Mataojo, que se remonta a la época Paleoindio, el doctor en geología español Antoni Tarriño opinó que la evidencia de las cuevas o abrigos, que fueron habitados miles de años atrás, obedece a que en el lugar se encuentra un potente estrato de arenisca de unos cinco metros de espesor y que es especial.

"Se ha producido un proceso de endurecimiento de la arenisca con cuarzo porque estas arenas se depositaron sobre los basaltos calientes y eso produjo que se encontraran para formarse una roca muy dura que es la arenisca siglificada, que es más dura que el acero, y este material provoca que aguante la meteorización y con el paso de miles de años se ha formado este alero que a los Palioindios les servía para crear sus herramientas. Es una roca que se puede tallar y genera una herramienta con filos muy agudos y muy duros, y a partir de esta materia prima ellos confeccionaban sus cuchillos, sus herramientas", explicó. En cuanto a los avances de la investigación, Tarriño señaló que lo que se va encontrando son los restos de las tallas estimados en 9.000 y 14.000 años de antigüedad. Según Tarriño, el trabajo de excavación para determinar esas antigüedades demandará al menos un año más, pero eso dependerá de los recursos económicos que tengan.

El arqueólogo uruguayo Rafael Suárez dijo que lo que existe en las entrañas de las cuevas de Mataojo es como una "cápsula del tiempo", porque todo está comprimido en un metro de sedimento con 10.000 años de ocupación humana.

Tomado de:

http://www.elpais.com.uy/110221/pciuda-548704/informe/hallazgo-prehistorico-con-repercusion-internacional/

Hallan grabados rupestres de 12.000 años de antigüedad en Timor Oriental

Arqueólogos australianos encontraron grabados rupestres de hasta 12.000 años de antigüedad dentro una cueva en Timor Oriental, informó hoy la radio ABC.

Los científicos estaban buscando fósiles de ratas gigantes cuando se toparon con algo que parecían caras humanas pintadas en la roca.

Cuando las iluminaron, descubrieron un panel entero de grabados prehistóricos de rostros humanos en la pared de la cueva, según Ken Aplin, miembro del Organización de Investigación Científica e Industrial de Australia (CSIRO).

Los bajorrelieves, entre los que hay un cara con una especie de corona que simula el sol, son los primeros de su tipo hallados en Timor Oriental y únicos en la región que datan del Pleistoceno.

Alpin señaló que los propietarios del terreno de la cueva expresaron su sorpresa por el descubrimiento y les dijeron que es un buen augurio.

El año pasado, arqueólogos del CSIRO encontraron en la misma cavidad pruebas de que hace 30.000 años existieron ratas gigantes del tamaño de un perro en el Sudeste Asiático.

Tomado de:

http://entretenimiento.terra.com.pe/hallan-grabados-rupestres-de-12000-anos-de-antiguedad-en-timor-oriental,e14e36860f21e210VgnVCM4000009bf154d0RCRD.html