Vistas de página en total

sábado, 3 de septiembre de 2011

Descubren un puente de la Edad Media en A Chainza


MANUEL GIL NOIA


Las obras de acondicionamiento de A Chaínza, en el municipio de Noia, han dejado al descubierto dos arcos de un puente de origen medieval que obligarán al Ayuntamiento a informar del hallazgo a la Dirección Xeral de Patrimonio para que introduzca en la actuación las modificaciones puntuales que crea convenientes para su protección. Según señalaron fuentes del gobierno local, en este momento la arqueóloga municipal está catalogando el bien encontrado para remitir después un informe a la Consellería de Cultura.
El redescubrimiento de uno de los arcos y parte del otro se produjo esta misma semana, después de que se realizasen labores de d­esescombro y acondicionamiento en la zona. Se trata de una infraestructura de unos veinte metros de longitud y dos de alto de la que quedaron al descubierto un arco entero y parte de otro. Todo apunta a que este puente formaba parte del antiguo Camiño Real que atravesaba Noia.
La actuación que se está llevando a cabo en A Chainza cuenta con un presupuesto de 235.000 euros y está financiada por el Ministerio de Cultura y el Grupo de Acción Costera. Este lugar albergó una de las principales fábricas de curtidos del municipio.
delegnoia@elcorreogallego.es
Tomado de:
Estado del puente medieval que las obras dejaron al descubierto. 
FOTO: Pablo Silva

La 'masía' descubierta estuvo habitada al menos hasta el siglo V


R. C.
BARCELONA
Votos:
+2votar a favor
-0votar en contra
La extensa villa romana destapada en las obras del AVE en La Sagrera estuvo habitada y en uso al menos hasta los siglos IV y V, según los vestigios encontrados hasta ahora. El equipo de 7 arqueólogos y 58 auxiliares que desde julio trabajan discretamente en el yacimiento, no han podido establecer, sin embargo, el momento de su fundación. La villa, que podría compararse salvando las distancias históricas con una gran masía, tenía un triple uso: residencial, termal y agrícola.
zoomUn grupo de arqueólogos y auxiliares trabajan en la excavación de la villa romana de La Sagrera, ayer.
Un grupo de arqueólogos y auxiliares trabajan en la excavación de la villa romana de La Sagrera, ayer. ALBERT BERTRAN

¿Qué opción prefiere para la villa romana de La Sagrera?

Ver todas las Encuestas

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en lapágina 37 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 03 de septiembre de 2011VER ARCHIVO (.PDF)
El recinto que está ahora a la vista junto al Pont del Treball Digne y la calle de Santander, en pleno trazado además de uno de los viales para coches previsto al lado del corredor ferroviario, tiene una superficie aproximada de 1.100 metros cuadrados. Algunos expertos independientes consultados señalan, no obstante, que su extensión podría ser mucho mayor en dirección a Sant Martí. El concejal de Cultura, Jaume Ciurana, se refirió ayer a ello cuando dijo que en el momento en el que las obras de la estación estén más avanzadas se podría realizar una segunda fase de la excavación.
En la villa, según la información facilitada ayer por el Ayuntamiento de Barcelona, se distinguen tres partes. Una primera en el extremo norte donde un conjunto de cimientos y muros definen varias habitaciones dispuestas en batería. Algunas de estas tienen restos de pavimentos. La distribución de esta zona revelaría un uso residencial y también agrícola e industrial (entendido como manufactura).
HORNO SUBTERRÁNEO / En una segunda parte, en el extremo sur, se han localizado habitaciones en pasillos perpendiculares. Aquí se ubica una zona termal con una piscina de agua fría y otra de caliente. Se ha encontrado la estancia subterránea situada debajo del lugar de baños calientes donde se acumulaba el aire procedente de un horno que climatizaba la piscina.
La tercea parte corresponde al espacio central del yacimiento a la vista. Aquí se ha descubierto una sala que en su momento debía tener un aspecto ostentoso con restos de mosaico en el suelo y placas de mármol. Una hipótesis es que podría tratarse de una sala destinada a reuniones y recepciones. Los trabajos de excavación, inventario e interpretación de los restos tienen un presupuesto de 750.000 euros.
Tomado de:

Dinosaurios y tiburones habitaron en el Parque Nacional Huascarán


Descubrimiento en Huari ayudaría a descifrar vacíos en la era Mesozoica. Además, una muestra de dinosaurios a gran escala llegará a Lima este lunes
Sábado 03 de septiembre de 2011 - 01:30 am
Dinosaurios, Restos fósiles, Plesiosaurio
(Foto: Juan Ponce)
VANESSA ROMO ESPINOZA
El Comercio
Hace 125 millones de años, una escena depredadora ocurría en el Gondwana, esa tierra que unía varios pedazos de continentes actuales, entre ellos, Sudamérica. La persecución de un terópodo, carnívoro de gran tamaño, a un herbívoro, no era inusual para ese entonces. En un mundo habitado pordinosaurios, digamos, era parte de la cotidianidad.
Sin embargo, esta escena en particular quedó grabada para que, 125 millones de años más tarde, un grupo de trabajadores que construían una carretera en Áncash la encontrara impregnada en una ladera de la trocha, a más de 4.800 metros de altura.
Las pisadas, al inicio inidentificables, fueron detectadas en el 2005. Seis años después, los hallazgos de fósiles siguen apareciendo y han convertido esta zona de la provincia de Huari en el yacimiento más alto de fósiles en el mundo, ya que los descubrimientos llegan hasta los 5.180 metros de altura.
APORTE MUNDIAL
Carlos Vildoso, paleontólogo encargado del estudio de estos fósiles, señala que no solo se han encontrado restos de dinosaurios, sino de seres acuáticos, de flora y sedimento que servirán para entender algunos vacíos en la era Mesozoica.
“Lo importante no son los huesos en sí, sino la historia que encierra lo hallado. Todos hablan de la extinción de los dinosaurios, pero también hubo sucesos a lo largo de la era Mesozoica que fueron determinando la vida en el planeta. Aquí hemos encontrado muestras de que hay un período en el Cretácico en el que desaparece el oxígeno”, dice.
Vildoso agrega que lo encontrado en Huari es importante para la paleontología en general, ya que hay al menos vestigios para estudiar por 200 años. “El estudio se ha centrado en 40 kilómetros de la carretera Conococha-Yanacancha y solo en esa zona ya se han encontrado restos valiosos”, añade.
Según Vildoso, los restos podrían estar en el mismo Pastoruri. “Ahora que la nieve está retrocediendo, se observan con mayor claridad, aunque aún es temprano para afirmarlo”, dice.
VESTIGIO TURÍSTICO
Sin embargo, los descubrimientos más resaltantes en tamaño son en el área de los reptiles. En Huari se ha podido encontrar al menos 12 formas distintas de huellas, entre las que hay dinosaurios carnívoros (terópodos, carnosaurios y celuro-saurios), además de herbívoros con cuello largo y los que fueron dotados de pico.
El proyecto, liderado por la Asociación Áncash, de Antamina, replicó en gran escala estos seres y desde abril de este año empezó una muestra itinerante con los avances en el estudio de la zona. “Queremos que en el Perú no se piense en los dinosaurios como lejanos, sino que se sepa que existieron en nuestro territorio. Eso debería empezar a enseñarse desde la escuela”, dice Mirko Chang, director de la Asociación Áncash.
Según Chang, en la muestra que llegará este lunes a Miraflores, se podrán ver, además de las réplicas, imágenes de las huellas encontradas y la sucesión de la escena de caza mencionada al inicio. “También explicaremos el trabajo que se hace en la zona. Lo importante de este estudio es que las más de mil piezas halladas se quedan en el área para estudiarse ahí”, indica.
En esta exhibición se contará cómo era el terreno hace 125 millones de años, necesaria información para entender cómo quedaron impregnadas las huellas de los dinosaurios. “El ambiente era una selva, era tropical. Al recorrer este terreno de barro, las pisadas quedaron grabadas y se fosilizaron. Luego el movimiento de la tierra produjo los cambios de altura y clima”, explica el paleontólogo Vildoso.
VACÍOS DE PROTECCIÓN
De acuerdo con Vildoso, el trabajo de campo es aún superficial, ya que esperan la autorización del Ministerio de Cultura para excavar. “Esta es una cuestión de ética, ya que todo lo que es paleontología en el Perú no cuenta con marco legal”, señala.
“Estos permisos deberían ser asumidos por el Ministerio del Ambiente. Nosotros queremos que este estudio también sirva como una experiencia modelo y que aporte a una normativa en paleontología”, dice Vildoso.
Chang señala que uno de los planes de este proyecto es crear una especialidad de Paleontología en la Universidad Santiago Antúnez de Mayolo, en Áncash. “Los dinosaurios ya empezaron a convertir esta zona en un gran potencial académico y turístico”, afirma.
Tomado de:

viernes, 2 de septiembre de 2011

Nueva especie de rinoceronte lanudo da nuevas pistas sobre la Edad del Hielo



CIENCIA

¿Llegó el rinoceronte del Himalaya?

El fósil de un ejemplar lanudo de 3,6 millones de años encontrado en el Tíbet proporciona importantes pistas sobre la evolución de los gigantes de la Edad de Hielo

Día 02/09/2011 - 17.52h
Pulse para ver el video
Pulse para ver el video
JULIE NAYLOR
El rinoceronte lanudo tenía un cuerno plano con el que barría la nieve en busca de alimento
imagen anteriorimagen siguiente
¿Llegó el rinoceronte del Himalaya?
X. WANG
El cráneo y la mandíbula del rinoceronte
La extinción de los gigantes de la Edad de Hielo como el mamut y el rinoceronte lanudo, el oso perezoso gigante o el gato con dientes de sable ha sido ampliamente documentada, pero se sabe muy poco acerca de su origen. ¿De dónde llegaron? ¿Cómo se adaptaron para vivir en un ambiente tan frío? Un equipo de geólogos y paleontólogos ha encontrado en el Himalaya el fósil de una nueva especie de de rinoceronte lanudo primitivo de 3,6 millones de años de antigüedad que puede ofrecer una respuesta inesperada. Los investigadores, de cuyo estudio se hace eco la revista Science, creen que algunos grandes mamíferos pudieron evolucionaron por primera vez en el Tíbet actual y prepararse para el frío antes de que el mundo comenzara a congelarse. Cuando las temperaturas se volvieron infernales en las montañas, estos animales las abandonaron para extenderse por las estepas de Europa y Asia.
Los científicos, dirigidos por Xiaoming Wang, del Museo de Historia Natural de Los Angeles, y Li Qiang, del Instituto de Paleontología Vertebrada y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias, descubrieron un cráneo completo y la mandíbula inferior de una nueva especie de rinoceronte lanudo (Coelodonta thibetana) en 2007, en las estribaciones de la cordillera del Himalaya, en el suroeste de la meseta tibetana. «Los lugares fríos, como el Tíbet, el Ártico y la Antártida, son donde los descubrimientos más inesperados se harán en el futuro, las fronteras que todavía están por explorar», dice Wang, del Museo de Historia Natural.
El nuevo rinoceronte tiene 3,6 millones de años (Plioceno medio), mucho más antiguo y primitivo que sus descendientes de la Edad de Hielo(Pleistoceno) que habitaban las estepas de gran parte de Europa y Asia. El animal extinto había desarrollado adaptaciones especiales que le permitían «barrer» la nieve utilizando su cuerno aplanado para descubrir la vegetación, una conducta útil para la supervivencia en el duro clima del Tíbet. Estos rinocerontes vivían en una época en la que el clima mundial era mucho más cálido y los continentes del norte estaba libres de las grandes capas de hielo que se verían más tarde en la Edad de Hielo.

Adiós a la meseta

El rinoceronte se acostumbró a las bajas temperaturas en las montañas y se preparó para lo que estaba por venir. Cuando por fin llegaron los malos tiempos y los chorros de vaho casi se congelaban inmediatamente después de salir de sus hocicos, hace 2,6 millones de años, este enorme herbívoro simplemente descendió de las altas montañas y comenzó a expandirse por todo el norte de Asia y Europa. Según los investigadores, la meseta del Tíbet podría haber sido la otra cuna de los gigantes del hielo.
Además del nuevo rinoceronte lanudo, el equipo de paleontólogos también descubrió restos de especies extintas como el caballo de tres dedos (Hipparion), carneros azules, antílopes tibetanos y el leopardo de las nieves y tejones, así como otros 23 tipos de mamíferos.
Tomado de:




Washington, 1 sep (EFE).- El descubrimiento de los restos de una nueva especie de rinoceronte lanudo en la meseta tibetana ha revelado que esta zona podría haber sido la cuna evolutiva de estos "gigantes" de la Edad del Hielo, según un estudio publicado hoy en Science.
Un equipo de geólogos y paleontólogos descubrió en 2007 un cráneo completo y la mandíbula inferior de una nueva especie de estos rinocerontes (Coelodonta thibetana), en las estribaciones de la cordillera del Himalaya en la meseta tibetana.
El equipo estuvo dirigido por el profesor Wang Xiaoming, del Museo de Historia Natural de Los Ángeles (NHM) y Li Qiang, del Instituto de Paleontología Vertebrada y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias.
La extinción de los conocidos como "gigantes" de la Edad de Hielo, como el mamut y los rinocerontes lanudos, los osos perezosos gigantes y los gatos dientes de sable, ha sido estudiada exhaustivamente, pero los científicos no han logrado averiguar la procedencia de estos gigantes o cómo lograron adaptarse al frío.
La clave la podría tener este nuevo fósil de rinoceronte, que con 3,6 millones de años (Plioceno medio) es mucho más antiguo y primitivo que sus descendientes de la Edad del Hielo (Pleistoceno).
Generalmente se ha creído que los "megaherbívoros" del Pleistoceno evolucionaron de ancestros menos resistentes al frío en Norteamérica y Eurasia, desarrollando adaptaciones a condiciones frías conforme el clima ahí se enfrió.
Pero el estudio concluye que la meseta tibetana podría haber sido la cuna evolutiva de los rinocerontes lanudos y otras criaturas peludas resistentes al frío que deambularon por Norteamérica y Eurasia durante la última Edad del Hielo.
Este rinoceronte descubierto en la Cuenca de Zanda, a los pies de las colinas de los Himalayas en el Tibet suroccidental, muestra claras adaptaciones a un clima más frío y nevado.
Mediante el análisis de la edad del fósil y sus características físicas, los autores concluyen que este rinoceronte, Coelodonta thibetana, fue un ancestro relativamente primitivo en el árbol genealógico del rinoceronte lanudo, comparado con sus contrapartes en el Pleistoceno.
Este hallazgo sugiere que los rinocerontes primero se adaptaron a la fría Meseta Tibetana mucho antes de que el cambio climático se diera en otras áreas, y que el Coelodonta thibetana estaba preparado para su expansión al resto de Asia a medida que el clima se enfrió.
Así, cuando llegó la Edad del Hielo tardía hace unos 2,6 millones de años, según el nuevo estudio, el rinoceronte y las otras especies no tuvieron más que descender de las altas montañas y empezaron a expandirse por el norte de Asia y Europa.
Los autores describen similitudes en otros grandes fósiles animales encontrados en la Cuenca de Zanda, incluyendo un leopardo de las nieves y un antílope tibetano, que se adaptaron al frío.
Esta región puede de esta manera haber sido el trampolín para una amplia variedad de especies resistentes al frío que se expandieron posteriormente durante la última Edad del Hielo.
El doctor Wang explica que "los lugares fríos, como el Tíbet, el Ártico y la Antártida, es donde se realizarán los descubrimientos más inesperados en el futuro, ya que continúan siendo las fronteras que siguen aún inexploradas en gran parte".
http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jJ3lKnlTaB8g1WIK1i3m1e5QUvqw?docId=1598872