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sábado, 31 de diciembre de 2011

Arqueología y paleontología

2012http://arqueologia2012-patinho.blogspot.com/

Hallan fósiles de cangrejos con 5,5 millones de años de una especie desconocida


CIENCIA | En la costa de Huelva

Hallan fósiles de cangrejos con 5,5 millones de años de una especie desconocida

  • La nueva especie pertenece al género denominado Podocallichirus
  • Es excepcional que se hayan encontrado más de 2.000 ejemplares
  • El descubrimiento puede arrojar una nueva luz sobre la historia evolutiva
Expertos de la Universidad de Huelva han certificado el hallazgo de una nueva especie de crustáceo decápodo (cangrejo) marino en la costa onubense, a la que se atribuye una antigüedad de unos 5,5 millones de años, de forma que se la incluye en el periodo Mioceno.
Así lo ha explicado el paleontólogo Fernando Muñiz, que ha señalado que esta conclusión ratifica las primeras impresiones alcanzadas por los investigadores cuando hallaron las primeras evidencias el pasado verano.
El trabajo de clasificación sistemática ha sido llevado a cabo por el paleontólogo especialista en crustáceos fósiles Matus Hyzny, del departamento de Geología y paleontología de la facultad de Ciencias Naturales (Comenius University) de Eslovaquia.
Para Muñiz, se ha tratado de una labor fundamental para determinar esta nueva especie de cangrejo que pertenece al grupo de los callianásidos, "y que son cangrejos bioturbadores o constructores de madriguerasen el fondo marino muy activos, lo que queda reflejado en pistas fósiles descritas en el mismo yacimiento", ha señalado.
La nueva especie de cangrejo hallada pertenece al género denominado Podocallichirus, "pero lo excepcional del material encontrado es el número de ejemplares recolectados, más de 2.000, mayoritariamente de quelípedos o pinzas con diferentes tamaños y conservación", ha dicho.
Actualmente, no existen 'familiares' cercanos que vivan en el Mediterráneo o el Atlántico oriental, pero están presentes en el oeste del Atlántico, por lo que el nuevo material puede arrojar una nueva luz sobre la historia evolutiva de callianassidos, según ha concluido.
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viernes, 30 de diciembre de 2011

Hallan arte rupestre de más de 8 mil años


Alcalde y pobladores de la zona se comprometieron a cuidar el sitio arqueológico para evitar daños.

PINTURA PREHISTÓRICA. Arte confirma el grado de desarrollo de los antiguos peruanos. (Difusión)
PINTURA PREHISTÓRICA. Arte confirma el grado de desarrollo de los antiguos peruanos. (Difusión)
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Huancavelica aún conserva muchos vestigios. En una cueva ubicada en el cerro Torongana, en la provincia de Churcampa, se hallaron recientemente pinturas rupestres con formas humanas, animales y geométricas que tendrían una antigüedad de entre 8,000 y 12,000 años, y que estarían entre los restos más antiguos del Perú.
El presidente de la Asociación Peruana de Arte Rupestre, Gori Echevarría, indicó que en una visita a la zona se identificó seis escenas de pinturas rupestres en un muro de 20 metros de diámetro. Las mismas retratan a hombres en postura de cazadores y siluetas con aparente movimiento.
“Se trata de quilcas (nombre autóctono de esta expresión artística) de colores rojo, blanco y negro, que confirman el gran desarrollo cognitivo del peruano antiguo y establecen una referencia de su tradición pictórica. Lo más importante es la variación y extensión de los motivos y escenas”, señaló el arqueólogo a la agencia Andina.
Dijo que, a pesar de que las cuevas han sido profanadas por los ganaderos y campesinos de la zona, los grabados presentan un buen estado de conservación. Sin embargo, aún no han sido registrados como patrimonio cultural.
Echevarría anotó que el alcalde provincial de Churcampa, Wilder Córdova Ramos, y las poblaciones aledañas se han comprometido a trabajar para promover la protección del sitio.
DATO
Huancavelica alberga, en la provincia de Acobamba, una cueva con pinturas rupestres de los hombres nómades del lugar y en las que se representan diversas labores rutinarias.
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miércoles, 28 de diciembre de 2011

Hallan más de 200 yacimientos aborígenes y material etnográfico


NICOLÁS DORTA | San Miguel
Uno de los grabados rupestres que se encuentran en territorio sanmiguelero. / DA
Un grupo de investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) ha localizado en el término municipal de San Miguel un total de 244 yacimientos arqueológicos de aborígenes y con otros elementos etnográficos que detallan información sobre los elementos patrimoniales a la hora de planificar y llevar a cabo actuaciones sobre el territorio. Se han hallado en diversas zonas grabados, cazoletas, restos de cerámica, huesos y otros materiales, así como cuevas de hábitat. “Algunos de estos yacimientos estaban hasta la fecha descatalogados”, explicó a este periódico el alcalde de San Miguel, Valentín González, quien conoció hace una semana el resultado de este estudio llevado a cabo durante este año.
El hallazgo, que demuestra la riqueza etnográfica de la zona, ha sido posible gracias a un estudio encargado por el Ayuntamiento de San Miguel con la idea de elaborar el inventario del patrimonio arqueológico y etnográfico local. Ha participado un equipo multidisciplinar de historiadores, arqueólogos y diseñadores gráficos, asesorados por profesores del Departamento de Prehistoria y Geografía de la ULL.
Se desarrolló un plan de trabajo en varias fases ordenadas con sus correspondientes estrategias para llevar a cabo las prospecciones durante varios meses. El coste del proyecto para la elaboración y ejecución del inventario ha sido de 18.000 euros.
González señala que con este trabajo se plantea un diagnóstico global, a partir del cual se puede establecer los criterios que presidirán la gestión y planificación del patrimonio arqueológico y etnográfico, que será conforme al planeamiento municipal e insular. Asimismo, añade “que se trata de un documento eminentemente práctico, sobre la base interpretativa de un sistema de información geográfica dirigido a la gestión y actuación pública relacionada con la protección y conservación de este singular patrimonio”.
Cada uno de los yacimientos cuenta con una ficha personalizada donde se expresan datos geográficos, aspectos patrimoniales, como el grado de conservación, singularidad, complejidad, diversidad, fragilidad, interés científico y patrimonial, forma, estructura, carecterística u observaciones.
El objetivo de este proyecto han sido actualizar el inventario arqueológico y etnográfico con el fin de contar una información precisa sobre los elementos patrimoniales a la hora de planificar y llevar a cabo actuaciones sobre el territorio, y “contar con la información necesaria que nos permita reconstruir el pasado del municipio, hacer partícipe a la población de la riqueza patrimonial y lograr que la población se sienta identificada con su patrimonio y sepa reconocer los elementos que lo conforma”, dijo el alcalde.
Con los resultados del presente trabajo “se pone la primera piedra de lo que puede ser un ejemplo de desarrollo municipal equilibrado entre el patrimonio y la evolución estructural de San Miguel de Abona, en el que los bienes que forman parte de nuestro legado cultural queden incorporados a la planificación evolutiva del pueblo”, indicó.
Libro en Guía de Isora
Este tipo de estudios también ha quedado patente en otros municipios, como en Guía de Isora, donde un grupo de investigadores de la ULL hace algunos años desveló verdaderos poblados aborígenes. El resultado de este trabajo fue la publicación del libro Los guanches en Guía de Isora, territorio y sociedad, donde se lograron encontrar, categorizar y contextualizar 232 yacimientos arqueológicos. En este trabajo se analizan las formas en que los guanches ocuparon, explotaron y concibieron el territorio isorano y su relación con el medio.
Los grabados de Aripe, localizados en el mismo municipio y sometidos a diversos estudios, son otro ejemplo de la riqueza aborigen en el Sur.
Aunque en este caso estos grabados parecen haber quedado en el olvido por parte de las administraciones públicas por el actual estado de deterioro que presentan.
Guargacho y su centro de interpretación
San Miguel es un municipio rico en patrimonio tanto arqueológico como etnográfico. Las políticas de los últimos años en este aspecto han permitido dar a conocer toda esta riqueza y han generado una serie de actividades para fomentar su puesta en uso. Recientemente, se ha recuperado y puesto en marcha el yacimiento y centro de interpretación de Guargacho como parque arqueológico, un lugar donde acudían los antiguos pobladores que se ha convertido en un museo y una muestra de la cultura aborigen, así como una referencia histórica y educativa. Según el alcalde, Valentín González, éste es “un gran ejemplo del compromiso con el desarrollo de una política patrimonial acorde a las directrices de recuperación, conservación y puesta en uso del patrimonio que se fomenta desde instituciones como la Unesco”.
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RESTOS ARQUEOLÓGICOS EN EL CAÑO


Monumental descubrimiento
MARLENE TESTA
Científicos del Smithsonian hallaron un cementerio de personas de alto rango. Oro, objetos hechos con huesos de animales y piedras entre los tesoros
 
Monumental descubrimiento
ESCLAVO. El cráneo de un esclavo reposaba en el cementerio. Foto: Cortesía | National Geografic
2011-12-26 PANAMÁ. El más importante hallazgo arqueológico de los últimos setenta años en Panamá se dio a conocer en días pasados. Se trata de tumbas colectivas adornadas con tesoros personales con brazaletes y cinturones de oro, explicó Julia Mayo, científica del Instituto de Investigaciones Tropicales en Panamá (Smithsonian).

Era un cementerio precolombino que tiene entre 700 y mil años de antigüedad. En el área de cinco mil metros se halló seis tumbas, cuatro de las cuales han sido excavadas. En una reposan los restos de 25 personas. Uno de ellos era un cacique, afirmó Mayo. Era el gran jefe y estaba a cinco metros de profundidad. Sus restos rodeados de prendas de oro, cobre y objetos hechos con animales y piedras demuestran que era el que gobernaba, dice la arqueóloga, que también preside la Asociación de la Fundación Arqueológica de El Caño.

En el mismo sitio de descanso había un bebé difunto que, se presume, era el hijo del jefe. ‘Los restos eran envueltos en tejidos o lienzos y cubiertos por platos y ollas. Se cubrían de cubiertas de madera, y se colocaban incensarios y algunas vasijas con alimentos, hachas y flechas’, menciona la arqueóloga.

Los huesos de los esclavos que acompañarían a su jefe en la otra vida también estaban allí. ‘Me impresionó’, comentó Mayo.

Sucesivamente se fueron descubriendo otras piezas de oro, adornos de piedras y otros que eran confeccionados con huesos de animales. El nombre de la tribu aún es desconocido.

El proyecto de investigación que dio con el hallazgo de esta zona de rituales funerarios empezó en el año 2005.

Pero no fue sino entre los años 2008 y 2009 que se registraron los primeros hallazgos. La información fue la portada de la revista National Geographic
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domingo, 25 de diciembre de 2011

Descubren sello antiguo en Jerusalén


Descubren sello antiguo en Jerusalén

     
El sello es el primero descubierto que tiene palabras y que pertenece a ese período de la historia de Jerusalén. AFP
  • El sello se encontró cerca del lugar sagrado judío en el Muro de los Lamentos
  • El objeto tiene el tamañano de una moneda, lleva dos palabras en arameo que significan 'puro para Dios'
JERUSALEN, ISRAEL (25/DIC/2011).- Un sello raro de arcilla descubierto en la Ciudad Vieja de Jerusalén al parecer está relacionado con los rituales que se practicaban hace dos mil años en el Templo judío, dijeron el domingo arqueólogos israelíes.

El objeto tiene el tamaño de una moneda, lleva dos palabras en arameo que significan "puro para Dios" y se le encontró cerca del lugar sagrado judío en el Muro de los Lamentos.

El arqueólogo Ronny Reich, de la Universidad de Haifa, dijo que el sello corresponde al período entre el siglo I a.C. y el año 70 d.C., cuando las legiones romanas sofocaron una revuelta judía y destruyeron el segundo de dos templos que se describen en la Biblia.

El sello es el primero descubierto que tiene palabras y que pertenece a ese período de la historia de Jerusalén. Al parecer se utilizaba en prácticas rituales en el Templo, dijo el experto.

A la fecha se han hallado muy pocos artefactos relacionados con el Templo. La zona donde se ubica el Templo mismo 'el recinto al que los judíos conocían como el Monte del Templo y los musulmanes como el Noble Santuario' está excluida a los arqueólogos debido a que suscita sensibilidad religiosa y política.

Los arqueólogos creen que las autoridades del Templo utilizaban el sello tal vez para marcar su aprobación de algún objeto que sería utilizado en rituales, quizá aceite o un animal que sería sacrificado.

Los materiales que utilizaban los sacerdotes del Templo tenían que cumplir las normas estrictas de pureza estipuladas en detalle en textos jurídicos judíos y en los que también se menciona la utilización de sellos de este tipo.

El sello fue hallado en el trayecto de una calle principal que cruza la parte antigua de Jerusalén, por el exterior del recinto del Templo, durante una excavación a cargo de arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel, un organismo gubernamental.

Esta excavación forma parte de una mayor que se efectúa cerca del lugar conocido como la Ciudad de David, donde los arqueólogos investigan la parte más antigua de Jerusalén.

La excavación de la Ciudad de David se realiza dentro del barrio palestino de Silwan y es financiada por un grupo judío afiliado al movimiento de colonizadores. Esta investigación arqueológica es de la mayor notoriedad y mayor controversia política en Tierra Santa. 

sábado, 24 de diciembre de 2011

No hay ruinas mayas en Estados Unidos: son restos de la cultura indígena de los constructores de montículos


por Luis Alfonso Gámez
El enorme montículo del Monje de la ciudad indígena de Cahokia. Foto: Skubasteve834.
Hay noticias que tienen un inconfundible tufillo fraudulento. La del hallazgo de ruinas mayas de hace 1.100 años al norte de Georgia (Estados Unidos) me escamó ayer por la mañana nada más conocerla a través de Lorena López, una de las periodistas de En Casa de Herrero, el programa de esRadio. Me llamó por teléfono para ver qué pensaba de la historia de cara a hablar del asunto con Luis Herrero por la tarde. Le pedí diez minutos para hacerme una idea antes de pronunciarme, aunque le adelanté que me sonaba tan digna de crédito como el último hallazgo de la Atlántida en Cádiz. Sé que diez minutos no es mucho tiempo, pero los ritmos de los medios son ésos. Cuando me volvió a llamar, le dije que estaba seguro al 99,9% de que se trataba de un fantasía, de la conclusión de alguien probablemente obsesionado con los mayas, y sin formación arqueológica, que interpretaba erróneamente restos de la llamada cultura de los montículos de Norteamérica. Así, zanjamos el asunto; pero yo, claro, decidí que podía ahondar en él para contarlo aquí, si llegaba a alguna conclusión que fuera más que una presunción. Ahora, lo puedo decir sin ninguna duda: no se han encontrados ruinas mayas al este de EE UU.
El rumor nació Examiner, un agregador de contenidos estadounidense que me es familiar porque recoge habitualmente las chifladuras de los exopolíticos. El artículo que dio origen a la noticia que han publicado medios españoles como Libertad Digital y 20 Minutos se titulaba originalmente  “Massive 1,100+ year old Maya site discovered in Georgia’s mountains” (Gran yacimiento maya de hace 1.100 años descubierto en las montañas de Georgia). Su autor es Richard Thornton, un arquitecto que está convencido de que a EE UU llegaron refugiados mayas en tiempos de guerras, sequías y otras desgracias. Es algo, dicho sea de paso, que ningún arqueólogo académico -de verdad- sostiene. Thornton se considera de origen maya. “Como la mayoría de los creeks de Georgia y Carolina del Sur, soy portador de ADN maya”, dice. Está convencido de que sus antepasados llegaron a la región huyendo del colpaso de esa cultura, hacia el año 800, por “una serie de catastróficas erupciones volcánicas seguidas de dos largos periodos de sequías extremas y guerras sinfín entre las ciudades-estado”. Y presenta en el artículo las pruebas definitivas del que él considera “uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de los últimos años”: el sitio maya de Kenimer.
Thornton recuerda que ese yacimiento fue estudiado por primera vez en 1999 por Mark Williams, antropólogo de la Universidad de Georgia, quien calculó que en los dos montículos de Kenimer  había zonas esculpidas hace 1.100 años y “fue incapaz de determinar quién los construyó”. Puntualiza que, “en los primeros mapas”, se llamaba a la región Itsate. “Es como los mayas itzá se llamaban a sí mismos. Además, entre todos los pueblos indígenas de las Américas, sólo los mayas itzá y los ancestros de los indios creek en Georgia construían pirámides de tierra de cinco lados como sus montículos principales. Era habitual entre los mayas itza esculpir una colina en forma de montículo pentagonal. Hay docenas de tales estructuras en América Central”, escribe. Y añade que hay otros topónimos en Georgia que apuntan a esa “presencia maya”. Seguro que también podíamos encontrar topónimos para fantasear, por ejemplo, con una presencia ancestral vasca o de cualquier otro pueblo. En ese contexto, asegura que un arqueólogo sudafricano, Johannes Loubser, ha hecho recientemente dos sondeos y que el material recuperado apunta a la conexión maya-georgiana.
Los contructores de montículos
¿Cuál fue mi sospecha inicial? Simplemente, que estábamos ante una errónea interpretación de restos atribuibles a los pueblos de los constructores de montículos, cultura indígena norteamericana cuyos primeros vestigios se remontan a 3400 antes de Cristo (aC). “El que una civilización de indios americanos con populosas ciudades, reyes, pirámides y magníficas obras de arte haya evolucionado en el medio oeste y sureste de EE UU resulta una revelación sorprendente aun para aquéllos en cuyos patios traseros yacen las ruinas. Sin embargo, los restos de estos antiguos habitantes de Norteamérica son prácticamente ubicuos”, indica Kenneth Feder, experto en arqueología fantástica de la Universidad Central del Estado de Connecticut, en su libro Fraudes, mitos y misterios (1990).
Óleo de Herbert Roe de la ciudad indígena de Kincaid, a orillas del río ohio.Aunque ustedes no lo hayan sabido hasta ahora -yo me enteré hace años cuando leí el libro de Feder-, una de las pirámides más grandes del mundo está en Cahokia, antigua ciudad del actual Illinois a orillas del Mississippi cuyo máximo esplendor se sitúa en torno el año 1000. La pirámide se conoce como el montículo del Monje. Tiene cuatro terrazas, diez pisos de altura, 290 metros de largo por 255 de ancho… “Cahokia -escribe Feder- debe de haber sido un lugar espléndido, con decenas de miles de habitantes y artesanos que producían trabajos en conchilla, cobre, piedra y arcilla. Se trataba de un centro comercial y religioso, y del núcleo de la fuerza política predominante de su tiempo”. ¿Y qué concluyó Williams de la investigación arqueológica que llevó a cabo a finales de los años 90 en Kenimer?
“Este sitio fue claramente construido durante el periodo Napier Woodland Tardío. Esta información ya es de por sí valiosa, porque podría ser el único sitio conocido con montículos Napier. Algunos otros montículos contienen pequeñas cantidades de cerámica Napier, pero en ningún caso, que yo sepa, hay un montículo de ese periodo”, escribe el arqueólogo en la memoria de la excavación. Y, aunque advierte de que es un yacimiento extraño -entiéndase en el contexto de una investigación arqueológica, no en el de lamisteriología-, lo sitúa culturalmente en el universo de los constructores indígenas de montículos. “No hay ninguna prueba creíble de la presencia de mayas en Georgia. El autor (Thornton) hace un mal uso de datos arqueológicos legítimos para respaldar su idea fantástica”, me ha confirmado por correo electrónico Williams, quien está indignado con el eco que ha tenido la invención del arquitecto creek. “Esto es una completa tontería”, ha dejado escrito en un comentario al artículo de Thornton.
Así que, ya saben, carece de sentido hablar de mayas en Georgia. Es una fantasía. Como también lo es que podamos estar ante los restos de Yupaha, la ciudad de Hernando de Soto buscó en vano en 1540. Y decir que los mayas fueron los primeros colonizadores de lo que hoy es Estados Unidos, como hace Libertad Digital, es otro disparate: quienes colonizaron Norteamérica fueron los cazadores-recolectores que cruzaron desde Siberia y se convirtieron en los primeros humanos en pisar América miles de años antes.
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